Aunque el cortijo fue entregado a las 239 personas el 1 de enero de 1934, la constitución oficial de la Comunidad de Campesino no fue hasta el 7 de abril. Disponemos del acta de aquella sesión.En esa asamblea los colonos votaron la forma de explotación del terreno, y optaron por la colectivización. De los 40 colonos votaron 38: 23 a favor del régimen colectivo; 15, por el individual. El dominio de la ideología socialista entre los asentados quedaba claro. Como Cabezalero salió elegido José María Mateos (padre de Manolito la Rica) y para Síndicos, Benito Ríos López y Miguel Gutiérrez Rodríguez. «Y para que conste y unir a las actas de acuerdo de la Comunidad de Campesinos de Malcocinado, se extiende la presente acta de votación por triplicado que es firmada por el Delegado de la Dirección general de Reforma Agraria Don Pedro Hidalgo Mateos, por el funcionario del instituto Don Joaquín Sánchez Cassoni, y los asistentes que dsaben y pueden hacerlo, estampando el resto sus huellas dactilares«. 19 firmaron y 18 pusieron su huella dactilar. El cabezalero y los síndicos tenían que reunirse todas las noches de la semana, salvo la del jueves y domingo, para distribuir el trabajo de las jornada siguiente, controlar las cuentas e intar resolver los problemas internos. La junta daba cuenta a la asamblea de los 40 colonos una vez al mes. Pero este modelo mitad planificado, mitad asambleario no funcionó. Si los problemas externos eran importantes, los conflictos entre los mismos colonos lo eran más todavía. El 1 de Octubre del 34 tuvo que entrar el fundador y verdadero hombre fuerte como cabezalero; José Suárez Orellana, sustituyendo a José María Mateos. El nombramiento fue por unanimidad. Los síndicos siguieron siendo Benito Ríos y Pedro López. Con el golpe de estado de 18 de julio de 19836 esta Comunidad de Campesinos sufriría un gran golpe. El régimen franquista no sabe que hacer con ella. Como se lee en una acta capitular del Ayuntamiento de Medina de fecha 7-9-1936 una de las primeras medidas que se toma es «el embargo hecho a la Comunidad de Malcocinado por débitos de arbitrios municipales«.
En la fotografía el granero. Lugar donde los vecinos de Malcocinado se han reunido desde siempre en Asamblea o para actos públicos colectivos, como sigue ocurriendo en la actualidad.

Es para mí es un orgullo ser nieto de uno de los colonos de la Yeguada. Allí me he criado, aunque sea de Medina.