El 12 de Diciembre de 1997 a las 21.00 hora se presentó en la casa la Cultura la revista Parthenón. Yo estuve en aquella presentación y todavía me rió cuando me acuerdo de la actuación de mi amigo y compañero Manolo Viciana. Aquella revista reunió a una de las primeras generaciones de benalupenses que no tuvieron muchos impedimentos económicos para estudiar y que pusieron su bagaje educativo al servicio de la cultura de su pueblo. Alejandro Pérez, Fran Sánchez, Manolo Viciana, Antonio Cózar y Antonio Cepero fueron el alma de aquel hermoso proyecto, duró 3 ó 4 años, sacando seis números. Como todo lo bueno duró poco. «La Asociación Parthenón fue una etapa de ocio que emprendimos con mucha ilusión, ganas y energía; pero la realidad pesa más y llegó el momento en que tuvimos que encarar nuestro futuro laboral (trabajos y oposiciones). Aparte de que la preparación de la revista y los actos absorbieran
mucho tiempo, bien es cierto que la ilusión y las ganas se fueron apagando y nuestras prioridades cambiando» me comenta Fran. Sobre los artículos más sobresalientes, este mismo dice: «El que más y mejor recuerdo fue «Que no se apague el rescoldo» de Cepero. Destacaría la reproducción del homenaje que escribió Santo en un aniversario de La Cueva, algunos romances que analizaban Alejandro y Viciana, y la sección Raíces, artículos sobre la historia del pueblo, la mayoría de Antonio Luis Rodríguez Cabañas. Personalmente me lo pasé muy bien preparando la entrevista que le hicimos Ale y yo a Téllez. También tengo muy grabado en el recuerdo un collage que hizo Antonio Cózar para una portada». No hace mucho, mi amigo Ángel Eduardo Ruíz Butrón, madrileño de Medina, me contó que le encantó la iniciativa, siempre ha estado muy pendiente de nosotros – hecho que es de agredecer-, y propuso llevarla a cabo, salvando las distancias necesarias y con el devenir lógico posterior, en la ciudad de los alfajores, a otro grupo de amigos. Allí la idea cuajó y con sana envidia por el que esto escribe, el día 22 de mayo presentan el número 12. Si lees la anterior entrada, estamos todos invitados.
