Hoy voy a empezar por la ilustración. Tengo costumbre de poner una foto o un chiste en cada una de las entradas que pongo. Para la de hoy no encontraba. Entonces me acordé de un periódico local, El Grajoblanco, que hacíamos unos amigos hace 25 años. El humorista del grupo, Ozelui Prat, hoy trabaja en el Jueves, vino un día con esto. Me pareció genial y me lo sigue pareciendo. Al menos no me negaran que le viene al pelo a la entrada de hoy.
Del análisis de los datos de los libros de nacimientos del archivo parroquial se pueden sacar muchas peculiaridades de aquella época. Una de las cosas que más me llamó la atención es la distinción que hacen estos libros entre hijos legítimos y naturales. Los primeros son aquellos que nacen dentro de una familia cristiana, donde el padre y la madre ha contraído matrimonio eclesiástico, los naturales son los casos restantes, como puede ser hijo de madre soltera y padre desconocido, hijo de madre no conocida, hijo de padres conocidos pero no casados o hijo de padres desconocidos. El tema es de radiante actualidad porque la iglesia sigue sin contemplar otro tipo de familia que no sea la tradicional cristiana. Ahora la polémica se centra en los matrimonios homosexuales, a finales del siglo XIX era otra casuística. Lo primero que hay considerar es que en el periodo estudiado (de 1871 a 1892) aparecen 56 hijos no legítimos, naturales. El número se nos antoja elevado, pero se entiende dentro de una sociedad que se está formando, compuesta en su mayoría por emigrantes jornaleros, que a veces no se somete a las leyes morales y religiosas establecidas. Casi la mitad, 25, corresponden a hijos de madre soltera y 7 son hijos de padre y madre no conocidos. Es curioso como en los últimos años, en estos casos actuaban de testigos de los padrinos Bernardo Frías y Ricardo Rodríguez Pérez Blanco. El segundo intuyo que por tener su bar cerca de la Iglesia siempre esta dispuesto a prestarse a las solicitudes del cura, del primero desconozco el motivo. Lo que más me ha llamado la atención de estos datos son los 17 hijos que se inscriben con el padre plenamente identificado y la madre no conocida. Parece ser que se trata de una mujer que previamente había estado casado con otro hombre y la relación no perduró en el tiempo.

Como decía un autor que no recuerdo el nombre "Las palabras son soberanas" y el término "matrimonio homosexual" resulta incoherente; ya que matrimonio según la R.A.E. "se considera la unión hombre y mujer". La misma polémica está surgiendo con el término "Bautismo civil". Al utilizar las palabras de este modo se crean juicios paralelos, y uno no sabe si están en contra de la terminología o que dos personas del mismo sexo puedan convivir como parejas. Para quitar un poco de seriedad al tema en Ecuador "matrimonio", se dice "matrimoño"; que rima con moño y con madroño.