Al no estar el divorcio permitido, los hijos de la nueva pareja se registran como de madre no conocida. Fue el caso, por ejemplo, de Seisdedos y Catalina Jiménez Esquivel. Hay 17 casos en los que aparece tanto la madre como el padre, pero su unión no ha pasado por el matrimonio católico. Mintz decía de estas parejas: “Algunas parejas vivieron juntas y mantuvieron una familia durante muchos años sin gozar del beneficio de la ceremonia, recibiendo sanciones religiosas cuando resultaba ser necesario o conveniente, cuando poseían el dinero necesario o cuando se doblegaban a las presiones familiares o eclesiásticas”. El periódico El Proletario (Cádiz) dice el 1 de julio de 1902:»En la sociedad libre, no unirá a la mujer con el hombre el juez ni el cura, puesto que éstos no existirán; no intervendrá tampoco en estas uniones libremente formadas ningún ser humano; no existirá otro lazo que el amor, y si por disparidad o discrepancia de caracteres,más tarde creyesen conveniente
a su felicidad el separarse, lo harán sin obstáculo alguno; podrá unirse nuevamente cada cual al ser que más fuera de su agrado»En el Casas Viejas de la segunda república la unión de parejas mediante amor libre (ausencia de boda y firma de contrato) se dio con frecuencia y como dice Mintz en Los Anarquistas de Casas Viejas «Era una afrenta directa a los representantes del estado y de la Iglesia. El amor libre era la consumación de la igualdad entre los sexos. Exigía pureza y lealtad sin las interferencias ni el control del clero o del gobierno…Sin embargo, el término «amor libre» fue empleado por personas ajenas al movimiento para significar promiscuidad, lo contrario del ideal anarquista«. Llegado el franquismo esta práctica desapareció. Incluso a Pepe Pareja y Antonia Marquéz se les puso la condición de que se tenían que casar si quería el primero salir de la cárcel. Pese a lo cual, como dice Mintz: «El matrimonio en unión libre de Pepe y Antonia ha durado más de sesenta y cinco años«.Esta relajación social y ese relativismo en este tipo de relaciones va incluso a resistir, en menos en parte, al dogmatismo moral franquista. Su explicación hay que relacionarla con las especiales circunstancias en las que se forma este pueblo. Aunque he llegado a escuchar que es por culpa del agua; ¡qué atrevida es la ignorancia!
