Por la parte contraria no hace falta utilizar muchos argumentos para afirmar que Medina sería otra cosa si no hubiera tenido la relación que ha tenido con lo que hoy es Benalup-Casas Viejas. Medina es lo que es porque a lo largo de una gran parte de la historia incluyó en su territorio lo que hoy es el municipio de Benalup-Casas Viejas. El final del proceso de separación o de independencia o de los requisitos que demanda la madurez coincidió con la transición política, con una gran crisis que presagiaba el gran cambio en las clases sociales y en las personas que iban a detentar el poder en ambas localidades a partir de ese momento. Esta vez no nos dieron con la sartén en la cabeza y aunque compartieron parte de lo que había en ella, no fue lo natural y justo que se pensaba en la loma de las Grullas hacia abajo. Parece claro que la segregación fue posible gracias a esta metamorfosis y también que quien supo leer el partido, permítaseme el símil futbolístico, acopió tantos puntos que siguen jugando a fútbol, en parte gracias a la gasolina acumulada. Ahora bien, es mucho mejor para padres e hijos, insisto para los dos, que cuando se produce la separación entre ambos ésta se haga de una forma pacífica y amistosa y, sobre todo, trabajar porque las relaciones sean cordiales y fructíferas. Continuaré con el símil familiar, que el futbolístico está ya muy manido. Hay una etapa, que suele coincidir con la adolescencia de los segundos, en las relaciones entre padres e hijos, que es especialmente conflictiva. Luego el tiempo pasa, la madurez calma y ambas partes reconocen fallos en aquellas relaciones tortuosas. Lo normal es que lo padres reconozcan el derecho a volar de los hijos, y estos valoren y afirmen las raíces que les han aportado los otros. Está claro que, como dice Amaral en una de sus canciones, quien olvida de donde viene, pierde todo lo que tiene. El otro día en el archivo de Medina hablábamos de lo horrible que son las peleas de familia por cuestiones de herencia. Como siempre, yo soy partidario de profundizar y valorar este proceso histórico para que los beneficios de él vayan a la colectividad y no se aprovechen de él los dos-tres listillos de turno. De eso sabemos bastante en esta tierra o deberíamos, a esta altura de partido, saber ya.
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