Creo que ya todo el mundo tiene claro que la famosa frase de » ni muertos, ni heridos, tiro a la barriga» no fue dicha por Azaña para aplicarla en Casas Viejas y que corresponde a una campaña orquestada por la derecha para desgastar a la coalición republicano-socialista. Yo también tengo claro que el gobierno de Azaña si tuvo responsabilidad política en los hechos y no supo gestionarlos por cuanto hubo de todo menos claridad y transparencia. También es evidente que la lucha entre los dos sectores del movimiento obrero (socialistas(con el apoyo de la burguesía progresita) y anarquistas) favoreció la derrota de los dos y la victoria de los que habían detentado el poder hasta ese momento. Es aquella frase de «cuando dos elefantes luchan, la que sufre es la hierba bajo sus patas». Si en el 33 los muertos fueron del bando anarquista, en el 36 los hubo de los bandos. Por eso es tan significativo que en el mismo cementerio de Montaunban estén enterrados los restos de Manuel Azaña y María Cruz, dos filas detrás la segunda del primero. Azaña llegó a Montauban huyendo de la Guerra Civil y allí murió el 4 de noviembre de 1940. Fue enterrados dos días después y a pesar de sus deseos de que fuera la bandera republicana quien cubriera su féretro hubo de sustituirse por la bandera mexicana, ya que la Francia del mariscal Petain, dominada por los nazi, impedió que la bandera tricolor tapará los restos de Azaña. María Cruz murió en Montauban también, el 30 de junio de 1983. Había llegado allí huyendo de la represión de los Sucesos y de la Guerra Civil. Porque a raíz de los primeros se fue de Casas Viejas y cuando mataron a su hija María Silva huyó hasta Francia. Ellos dos no se conocieron nunca, pero sus vidas tuvieron muchas relaciones comunes. Ambos fueron víctimas, de distinta forma, de los Sucesos de Casas Viejas. Ambos vivieron sus últimos días en la misma ciudad francesa que los acogió en sus particulares exilios. Ambos fueron maltratados por una España que buscaba su identidad. Las famosas tres “p” del primero (Paz, Piedad y Perdón) seguro que las quería y las asumiría la segunda. El hecho de que estos dos personajes tengan su tumba en el mismo cementerio de Montauban escenifican una de las tragedia del siglo XX español. Es un capricho de la historia. Siempre que trato este tema me viene a la mente la frase con la que Miguel López Corral, historiador y capitán de la Guardia Civil, resumió los Sucesos:«la tragedia que conmovió a la opinión pública española y que hirió de muerte a la II República, allí donde más le dolía». En el cementerio de Montaunban hay una buena muestra de ello.En la fotografía María Cruz Jiménez
