«A las doce y treinta llegaron el presidente y sus acompañantes a Benalup de Sidonia, donde fueron recibidos por el alcalde de barrio, el cura párroco y el presidente de la Asociación de Padres de Familia. En el local de la parroquia se inició a continuación una amplia reunión, exponiendo el señor Portillo el plan de obras que la Diputación va a acometer en la aldea de Benalup, y que consite fundamentalmente en la ampliación y modernización del mercado de abastos, adaptación de la Casa Consistorial, construcción de la Casa del Médico y la construcción de veinticuatro viviendas subvencionadas, figurando también en este extenso plan la construcción de una piscina y de un nuevo matadero municipal. Terminada la reunión se inició el recorrido por la aldea, dando por terminada su visita el señor Portillo poco después de las tres«.
Según publica ABC el 16 de Octubre de 1968 el presidente de la Diputación cursó visita a la población. Voy a resaltar de esta visita tres elementos. En primer lugar, que fuera recibido por el cura y la reunión se celebrara en los salones parroquiales. En segundo lugar, el amplio programa de obras a revisar que incluía el mercado, la casa del médico, la casa consistorial… todas ellas ya iniciadas en 1931 y sujetas a muchas reformas posteriormente, lo que denota que en ninguna de las ocasiones anteriores se hacen las obras con la calidad y amplitud necesaria. Tendremos que esperar a la consecución de la segregación para que se realicen estas obras con una estructura definitiva en la parte nueva del pueblo. Y en tercer lugar, que las promesas incumplidas no son patrimonio de los políticos actuales. Se promete una piscina municipal. Hubo que esperar casi treinta años. Definitivamente, si hubo una etapa histórica nefasta para el desarrollo de Benalup-Casas Viejas esa es el Franquismo.
