Tres son los animales toténicos en la zona; el venado, el toro y la grulla. Sobre esta última inicio hoy una serie de entradas. Especie típicamente paleártica se reproduce desde Escandinavia, Dinamarca, Polonia y quizá Rumania hacia el Este a través de Rusia y Siberia. En España es ahora especie invernante únicamente. Se cree que la última pareja que se reprodujo en la península ibérica, anidó en 1954 en la hoy desecada laguna de La Janda en Cádiz.
La toponimia estudia el nombre de los lugares y a veces, cuando las fuentes escritas no son todo lo amplias y concretas que fuera deseable, tiene una gran importancia como fuente histórica. Desconocemos el origen del topónimo Casas Viejas, así como el de las Grullas, pero si sabemos que el primero se formó con asentamientos diseminados en el espacio y en el tiempo sobre la loma de las Grullas. Si no sabemos el origen de los dos topónimos, es fácil imaginar la causa. Sobre esta loma un bosque servía de asentamiento de una numerosa colonia de grullas indígenas (no confundir con las de invernada). La presencia de las grullas en la zona es coetanea a la del hombre. Son muchos los testimonios de ellas que aparecen en el Tajo de las Figuras.
Martí Mas Cornella habla de dos escenas allí donde sendas grullas copulan. Desde la prehistoria hasta el siglo XIX tanto las grullas como el hombre coexistieron sobre este territorio. Durante el siglo XIX ese poblamiento diseminado en La Loma de las Grullas se va convirtiendo en poblamiento concentrado y de aluvión, el bosque va desapareciendo y la colonia de grullas nidificantes también. Hemos escrito otras veces que Casas Viejas nace al hilo del problema agrario con el proceso de desamortización del siglo XIX como proceso desencadenante, también la desaparición de la grulla indígena está relacionada con ese proceso.Se encuentra extinta en la actualidad como especie reproductora en toda España, aunque el ultimo lugar de cría fue la laguna de
la Janda. Se estima que a finales del siglo XIX había entre 30-40 parejas, mientras que en 1906 solo se dectaron 3 parejas. Chapman y Buck (1893) ya escribieron que la “pequeña colonia” de grulla común de La Janda “va menguando”. Asimismo, Irby (1895) también advierte la situación de declive de esta población, indicando que en breve desaparecerían de las cercanías de Casas Viejas. Este mismo autor señala como principal causa de esta regresión la presión a la que se vio sometida la población por la acción de los recolectores de huevos. Incluso, otro tipo de grulla, la damisela se vio aquí con individuos aislados que acompañaban a la Común. En el libro de Irby (1875) se mencionan dos posibles huevos remitidos desde Casas Viejas. Verner escribió un libro (My life) en 1909 ahí habla de que a finales del siglo anterior contabilizó más de 30 parejas en época de cría. Yates en visita cursada en Abril de 1941 consigue ver una pareja orillada y cinco grullas que ciclean.
