De las cosas que más me indigna escuchar es que este pueblo no tiene historia, no tiene nada, no tiene ningún atractivo para que vengan a visitarlo. Ya he comentado alguna vez que si hicieramos un ranking de las poblaciones que más veces sale en los libros y en los medios de comunicación, en el que se tuviera en cuenta el número de habitantes, ocuparíamos los primeros puestos en un supuesto ranking nacional. Mucho se ha escrito y desde diversos enfoques de las pinturas del Tajo de las Figuras, de la batalla de la Janda y de la Morita, del Monasterio del Cuervo y el emeritismo, de la formación del pueblo, de los Sucesos de Casas Viejas, de la desecación de la Laguna de la Janda… Precisamente en esto último me voy a centrar hoy. La evolución de Casas Viejas como pueblo y la laguna de la Janda han tenido un camino muy parejo, pues las dos tienen su origen en el Mundo Antiguo, pero sus grandes transformaciones se producen en lo que hemos denominado Nuevo Régimen. Es curioso que el primer proyecto oficial, aunque fallido, de crear una población en Casas Viejas fue en 1821 y el primer proyecto, también fallido, de desecar La Laguna de la Janda fue en 1822, a ambos los guiaba los vientos de liberalismo, de regeneracionismo ilustrado, de confianza ilimitada en el progreso… no en vano estamos en pleno trienio liberal de Fernando VII. Casas Viejas se fue formando coetánea a la desamortización. En la segunda república ese problema agrario creado por el errado paso de la propiedad institucional a la privada se va a intentar solucionar por las dos vías posibles. La técnica y la social, no en vano la segunda república es el periodo donde el regeneracionismo propio de la historia contemporánea española llega a sus últimas cotas, convirtiéndose en la época donde mayores y más profundas reformas se han intentado. Esta comarca va a ser centro de la reforma agraria de carácter social teniendo en Casas Viejas, Malcocinado o Torrecillas topónimos significativos. También va a haber campo para la reforma agraria de carácter técnico, y en ese sentido la desecación de la Laguna es otro hito. Ello se puede observar en los dos fragmentos de actas capitulares del Ayuntamiento de Medina que traigo hoy al blog. La primera es del 2-5-1932 :«Por la presidencia se expuso: que sería de gran trascendencia tanto para la provincia como para toda esta comarca, el que por el Gobierno de la República se conceda la construcción de un Pantano para el aprovechamiento de agua estancadas en el sitio conocido por Laguna de la Janda, término de Tarifa, con lo cual además de la gran conveniencia que suponen dichas obras para el beneficio que reportaría el riego de los terrenos por donde fuesen encausadas dichas aguas, se lograría solucionar en parte la crisis de trabajo que sufren todos los pueblos limítrofes: la Corporación teniendo en cuenta las razones expuestas acordó a autoriza al Sr. Alcalde Don Ángel Butrón Linares para que en nombre de este Ayuntamiento solicite del Excmo Sr Ministro de obras públicas la realización de las obras antes mencionadas».

No se indigne usted, Sr.Salu. Que alguien dice eso, pues que se compre el libro "Itinerarios por Casas-Viejas. Y si le gusta otro tipo de historias pues que se compre "La otra realidad".