Se recurría al trabajo de la mujer en la explotación familiar antes de recurrir a contratar un trabajador. La tónica general era el ámbito público para el hombre, el ámbito privado para la mujer. Seguimos con Coca: “El trabajo de la mujer se intentaba ocultar ya que se consideraba que este empleo delataba la situación precaria en la que se encontraba estas explotaciones. Y este signo de debilidad económica no era tampoco muy aconsejable manifestarlo si se quería casar bien a las hijas. No era extraño ver a las mujeres lavando en los arroyos, cuidando a los animales o viniendo al pueblo a vender huevos, queso o leche. Cuando llegaban al pueblo se consideraba un lugar distinto al del cortijo, por eso en “el punto” enfrente del fielato, era el lugar convenido para bajarse del mulo o burro y allí se ponían las medias o el pañuelo en la cabeza que no llevaban en el campo. En una España donde la distancia entre la oficialidad y la realidad era la misma que la que nos separa de Australia, el hombre trabajaba fuera, y la mujer estaba en casa. En estas fechas que celebramos el día de la mujer trabajadora nos parece necesario fijar dos ideas. Una; la incorporación de la mujer al mundo laboral ha sido una condición imprescindible para que consiga la liberalización personal, económica y política. Dos; Sin el sufrimiento, el esfuerzo y la penalidades de esas mujeres anteriores a la etapa actual, en la que oficialmente no trabajaban”, no hubieran sido posible los logros actuales. No quiero decir con esto que se haya conseguido la igualdad total, pero evidentemente se ha avanzado mucho, aunque, como decía Machado, no hay camino, se hace al andar.
Hoy día 8 se celebra el día de la mujer trabajadora, este blog le va a rendir su homenaje particular a las mujeres de la generación anterior a la nuestra, es decir, nuestras madres, abuelas, tías, vecinas… Para ello solicita la colaboración de las lectoras de este blog para que envien una frase y junto con fotos de Mintz las publicaré en entradas sucesivas. Algo parecido a lo que hice en el 77 aniversario de los Sucesos. A los lectores ahora les toca leer y animar a su parienta a que manden una frase. Gracias.

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