La primera fuente de energía que utilizó el hombre para realizar sus actividades fue la leña. Ya en la Edad Media comenzó a utilizarse esta para fabricar carbón vegetal. En la primera revolución industrial con el descubrimiento por Watt de la máquina de vapor, el vegetal empezó a ser sustituido por el carbón mineral, pero en nuestra zona el protagonismo del carbón vegetal duraría hasta los años sesenta que empieza de una forma efectiva la modernización o la revolución industrial.
A finales de los años cincuenta la producción de carbón vegetal alcanza su máximo histórico, a partir de ahí empezó a decrecer su producción hasta llegar a la situación actual, siendo sustituido por otras fuente de energía como el gas o el petróleo.
Durante los años cuarenta y cincuenta la producción de carbón en esta zona se convirtió en la actividad preponderante de su economía y la población activa se dedicaba a estas tareas en un porcentaje muy elevado. Estamos ante un trabajo temporal, ya que se hacia en los meses invernales, de octubre a marzo, el otro semestre se dedicaba a tareas de recolección en la campiña o en la laguna de la Janda o a actividades propias de la economía depredadora.
En esta zona siempre se habia trabajado con el carbón vegetal, ya que la existencia de lo que hoy es el Parque de los Arconocales propiciaba la existencia de unas formaciones boscosas donde abunda la madera de gran calidad –quejigo, alcornoque, acebuche…-. Pero después de la Guerra Civil, el régimen franquista se quedaría aislado internacionalmente lo que unido a la puesta en práctica del hipernacionalismo propio del nacioanalcatolicismo le lleva al régimen a ensayar lo que se ha conocido como la Autarquía, que consiste en un intento de aislarse económicamente del resto del mundo e intentar subsistir con los recursos propios nacionales. En este contexto pueblos como Alcalá de los Gazules, Benalup, Jimena de la Frontera, etc. se erigiran en centros distribuidores nacionales de carbón vegetal. La política autárquica se mantendría hasta la mitad de la década de los cincuenta y hasta esa época desde el fin de la Guerra Civil el carbón se convirtió en el monocultivo económico del Benalup de Sidonia de aquella época, lo mismo que después lo sería la agricultura y más tarde la construcción.
En la fotografía de Mintz Manuel y Pedro García Sánchez («Melones»), Manuel Ossorio Guerrero y Paco González «Parrao» hacen carbón
