También hay que tener en cuenta que los cambios económicos experimentados en Benalup fueron muy importantes. Agustín Coca lo cuenta de esta forma para Alcalá: “La emigración, o mejor dicho, la expulsión brutal de más de la mitad de la población alcalina, es el resultado de unas transformaciones macroeconómicas que hizo prácticamente imposible que los hombres y las mujeres nacidos en estas tierras pudieran encontrar los recursos con los que vivir dignamente. Cambios de unas formas de relacionarse con su entorno que les privaba de la oportunidad de vivir en la tierra que les vio nacer. Alteraciones profundas en los ámbitos agrícolas, forestales, ganaderos…»Ante los cambios, subida de salarios, imposición de la mecanización y la capitalización los pequeños propietarios tienen que vender o abandonar su explotación, ayudados también por el proceso de cercamientos y por la ruina de las pequeñas explotaciones ganaderas. A lo que hay que añadir la inviabilidad económica de la realización del carbón debido a la sustitución de este por otras fuentes de energía como el petróleo y el gas. También hay que mencionar, aunque sea brevemente, las causas sociales y políticas. La mayoría de los que emigran son jornaleros y pequeños propietarios que habían perdido en los Sucesos y 
En la fotografía de arriba José Reyes con sus nueves hijos en Torrent. Gracias de nuevo a Pilar Reyes Monroy que me envió las fotos. En la de abajo la familia de Andrés Sánchez (el Pito) y Dolores Benítez también en Torrent en 1967.
