No me gusta escribir en este blog de política nacional, pero hoy me han tocado… eso. Dice Libertad Digital que hoy los funcionarios perdonan el café, se refiere a que estamos convocados a huelga y que como muchos la secundaremos dejaremos de sestear y tomarnos el cafelito. Luego, en el colmo de las contradicciones reconoce que «La mayoría de los funcionarios trabajan mucho y cobran poco, facilitan la vida a los ciudadanos y siempre acaban pagando los desfalcos del Gobierno de turno». Dice en el mismo artículo que :»Al mismo tiempo, dentro de nuestras fronteras, el presidente está negociando la reforma laboral con sus amigos de CCOO y UGT, lo que hace temer lo peor. Una modificación de la normativa que sea aprobada por los sindicatos será un fracaso desde su nacimiento». Es esta una declaración de libro sobre lo que es la ideología conservadora. Tengo algún amigo por ahí que me pregunta insistentemente lo que es la derecha y que la izquierda y le podría poner esta frase como ejemplo. Pero seguro que me contesta que si las medidas tomadas por el gobierno socialista de Zapatero son de izquierdas o derechas. Recuerdo que en COU vino un profesor interino de Historia. En un viaje a la capital ví en unos carteles que se presentaba dentro de la lista de M.C.A a las elecciones municipales. Un día en el que, como siempre no teníamos ganas de dar clases teóricas, yo le dije que eso de ser alcalde tendría que ser muy difícil, pues si toma una decisión habría gente contenta, pero otra disgustada y así sucesivamente, nunca todo el mundo estaría de acuerdo con las actuaciones del alcalde. Me contesto que esa pregunta era una «falaxia». Si se tenía claro a quien se representaba esos problemas no existirían. Él se presentaba en nombre de los trabajadores, de los más débiles, de los más pobres… y nunca tendría ese tipo de problemas. Yo creo que los funcionarios son necesarios para que funcione (de ahí su nombre) el sector público. Es necesario que sus puestos de trabajo sean fijos para contrarrestar las volatidades y subjetividades del político de turno. Opino que el sector público debe ser lo más amplio y fuerte posible (en enero me cambio) para mitigar y limar las desigualdades que genera «per se» este sistema capitalista en el que vivimos y que Zapatero quería refundar y lo va a refundar a él. No sólo la derecha pura y dura está de acuerdo con que nos aprieten el cinturón especialmente a los funcionarios, conozco también a muchos que expresan su alegría por esas medidas aunque ideológicamente se definan de lo contrario. Y luego estan las masas, que ya se saben le encantan el espectáculo de los leones. Tendríamos que tener claro, quienes somos, de dónde venimos y dónde vamos y hacerle caso a San Ignacio de Loyola (sin que sirva de precedente):«En tiempo de tribulación, no hacer mudanza”. Porque como dice Felipe González (para algunos otro santo) «Rectificar es de sabios y de necios tener que hacerlo a diario»

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Un pensamiento en “Los funcionarios

  1. Hoy he estado en la manifestación en Sevilla. Me ha sorprendido varias cosas. Primero la afluencia. Toda la avenida de la constitución.Unas 25 000 personas. Ha habido centros en los que los dirigentes sindicales, acostumbrados a pacer, o comer yerba, no han movilizado a nadie. Luego otros, donde sí, han movilizado, y también anonimas personas no estructuradas sindicalnmente, que han convencido con la palabra y la fuerza de la razón a los compañeros y mayoritariamente se han sumado a la convocatoria. Una idea común se ha repetido en todos los grupos en los que conversé vayámonos preparando porque esta es la primera de las convocatorias en las que tendremos que salir. Porque toca pasearnos a cuerpo y decir no. Ignacio Escolar decía en Público hoy
    'Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, dice el gobierno alemán y responde a coro el de Reino Unido. “Hemos”, sí. Nosotros. Usted y yo… Primero socializamos las pérdidas, y endeudamos a los estados. Reflotamos los bancos, les devolvimos las llaves a los mismos dueños que los habían estrellado y, con una palmadita en la espalda, les pedimos que para la próxima tuviesen más cuidado. Alguien habló de refundar el capitalismo, algún ingenuo. Pero condenamos a Madoff, que el que la hace la paga (ja, ja). Y así nos arrastramos hasta mayo de 2010, cuando el mismo sector financiero que había provocado la crisis se puso a especular contra la misma deuda pública con la que se les había rescatado.

    Era una competición desigual: el mercado financiero global contra un montón de divididos estados. Desde ayer, es obvio quién ha ganado. El primer país de la UE, Alemania, anunció que se apretaba el cinturón. Es una mala noticia. Significa que en Europa tonto el último, y que su deuda saldrá más barata, ergo la nuestra más cara. Que el final de la crisis tardará más en llegar, porque el consumo se frenará. Que habrá más recortes sociales. Que la soberanía popular cotiza en bolsa, y que su precio cae en picado. Pero lo peor es otra cosa. Hemos asumido que la culpa fue nuestra; y que por eso merecemos la penitencia.

    Triste panorama si no nos nos unimos.
    Saludos.
    Agustín Coca

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