Del número 7 de la revista El punterazo 2006 he tomado este artículo. «El pasado 20 de marzo, día del XV Aniversario de la independencia de Benalup Casas Viejas, la lIga Local de Fútbol Sala recibió la Medalla de Oro de la localidad por su trayectoria, cercana ya a los treinta años, fomentando el deporte y las relaciones sociales.
Siempre he defendido que «La Liga», junto con la Peña de Cazadores Malvis, es la asociación de benalupenses más importante en lo concerniente a número de socios y eventos organizados. Si a ello le unimos que sus actividades son practicamente diarias durante el año, sirva esta columna para reinvicar el verdadero siginificado de «La Liga».
Por supuesto tenemos que partir de que la consistencia de «La Liga», se asienta en que hay una rivalidad entre sus miembros o socios que se desarrollan teniendo como base el deporte principal, el fútbol sala y que pasa del puro recinto deportivo a la calle, a los bares y en definitiva el día a día de los que formamos parte de ella. Quizás sin ese caldo de cultivo que es el ganar y el peder, no llevaríamos treinta años de futbito.
Pero también hay una parte de los equipos, y de los jugadores, que ven en esa liga, esa copa y ese Marathón, una manera de divertirse y de tener un hobby, por lo que son ellos los que verdaderamente hacen que una asociación funcione. Ni que decir tiene que el nivel puramente deportivo de los equipos de Benalup-Casas Viejas en comparación con otras localidades cercanas es inferior, y ha quedado demostrado en numerosas ocasiones, pero en los que respecta a participación y a organización estamos a la vanguardia. Por lo tanto vamos a dejar a un lado que nuestro fútbol sala haya evolucionado en los aspectos técnicos y tácticos en los últimos veinte años para centrarnos en que «La Liga», y no digamos el Marathón, es de lo mejorcito de la provincia. Y eso es lo que verdaderamente importa: que se dispute más de seicientos encuentros en la temporada, que haya equipos (grupos de amigos en definitiva) que llevan juntos más de veinte años teniendo como punto de encuentro en el futbito y, sobre todo, que la mayoría de las conversaciones que se escuchan en los lugares comunes de la población, sean referentes a este «nuestro tema». Y que,
simbólicamente, mediante la concesión de esta Medalla de Oro, el Ayuntamiento de Benalup-Casas Viejas ha querido reconocer el mérito y esfuerzo, tanto de los que comenzaron como de los que están: de los jugadores, malos y menos malos; de los árbitros, ídem; de los organizadores; de los sufrido y recriminados miembros del Comité; de los representantes y almas de equipos; del público que le da vida a la Alameda; de los críticos que no hacen nada y de los críticos que colabora; de los que en su día no tenían medios y arrancaron el motor; de los que no se hablan por culpa del «furbito»; de las que participan como pueden; de los Joselito, Felix Gallardo, Zambito, la mujer del Lili, Moguel, el Pilón, Luis el de los Badalejos, Foti, el Carbonero, el Manopla… Porque esta medalla es de todos vosotros, ENHORABUENA.
