Esa relación simbiótica entre las familias Ruiz y Segovia, empezó con abuelos de Leonardo Ruiz y Carlos Segovia basada en las relaciones en torno a la caza, una práctica cinegética de gran importancia para entender las relaciones sociales y económica en la zona y se amplió a otros ámbitos, siendo el personal el más importante. Habrá que hacer un día un estudio sobre la incidencia de la caza en la zona. No sólo como actividad lúdico-festiva, sino también su relación con la estructura de la propiedad y de poder, así como las consecuencias sociales, económicas y políticas, pero esto, como ya he escrito debe ser objeto de otra entrada. Si comenzó con los abuelos se consolidó con los padres y se mantiene con los nietos. Prueba de ello es el artículo que le escribe Carlos Segovia a Leonardo Ruiz con motivo de su jubilación, del cual reproduzco un fragmento “Durante estos últimos días no han dejado de acudir a mi memoria recuerdos, nombres, lugares y vivencias de las que éramos inseparables protagonistas Leonardo y yo. En Sevilla durante el curso escolar y en Benalup (afortunadamente hoy Casas Viejas) durante las vacaciones. De las estancias en Sevilla me resultan inolvidables las salidas con nuestros amigos de la APIBYA, las cacerías en Mulba esquivando a los mastines, los “discursos” de mi padre cuando traíamos malas notas…Más ricos y gratificantes los recuerdos de las estancias en tu casa. Baños inolvidables en el Charco Lázaro (uno de los mejores lugares de baño que he conocido, lamentablemente desaparecido para siempre), las subidas al Tajo de Figuras, las Gargantillas, el convento del Cuervo… Y en clave urbana: los guateques en la Cueva del Pájaro Azul… Contigo aprendí a usar el tirachinas, a moverme por el campo, a meterme en las cuevas y a trepar a los árboles, actividad esta última que sigo practicando para instalar nidos artificiales de Buitre negro”.
En las tres fotografías aparecen niños y jóvenes. En las dos primeras se fotografían junto a una carreta. Los hombres son Cristóbal Estudillo y Tomas y Pepe Mateos, los niños miebros de la familia Ruiz Estudillo y Segovia Espiau. la tercera Amelia Espiau reparte caramelos a los niños de las Gargantillas. En ninguna de las tres aparece Francisco Segovia, evidentemente es el que hace la foto.

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