Dijo Rúa que los Sucesos de Casas Viejas fueron la antesala de lo que iba a ser el gran teatro trágico de la Guerra Civil, que se produciría tres años más tarde. Las consecuencias de los Sucesos de Casas Viejas no se agotan en el pueblo, ni en la caída del gobierno. La represión que siguió al golpe de estado del 18 de julio saldo viejas «cuentas pendientes» de los Sucesos. Sirva como ejemplo las muertes de la Libertaria, Juan Estudillo, el tesorero del sindicato y el capitán de la Guardia de Asalto Gumersindo de la Gándara Marvella.
El capitán Gándara firmó un acta el 26 de febrero de 1933, en el contexto de la polémica surgida por los Sucesos, en la que junto con otros cuatro capitanes indicaba que la represión que se había ejercido contra el alzamiento anarquista de Casas Viejas, Cádiz, no había obedecido a una extralimitación de las fuerzas del orden público —como afirmaba el gobierno— sino a órdenes directas del ejecutivo presidido por Azaña.
Sostiene Cesar Vidal que el asesinato por la llamada Checa de Fomento del Capitán Gándara se debió a la firma de esta acta que implicaba directamente al gobierno en la responsabilidad de los Sucesos. Lo expresa de esta forma tan dura : “En 1936, había pasado tiempo pero los responsables directos de la matanza de campesinos en Casas Viejas no habían olvidado. Así, el capitán Gándara fue asesinado por la checa no porque hubiera sido desleal a la república si no por haber acusado tres años antes a Azaña y a Largo Caballero, es decir, a dos personajes que en el momento de su muerte eran respectivamente el presidente y el jefe de gobierno de la zona republicana”.
Así, la Dirección general de seguridad procedió el 26 de septiembre de 1936 a entregarlo al Comité provincial de investigación pública —la denominada checa de Fomento— que procedió a asesinarlo. Como se sabe Cesar Vidal, junto con Pío Moa, es el historiador más destacado del grupo denominado como revisionista que sostienen que la guerra civil empezó en Octubre del 34 o que Azaña estaba implicado directamente en la tragedia de Casas Viejas. En la campaña reciente desatada por la extrema derecha ante la iniciativa de Artistas y escritores en los dramatizan en un vídeo 15 casos de víctimas del franquismo hay una referencia al capitán Gándara: «Me llamo Gumersindo de la Gándara Marvella y soy oficial. Fui fusilado por milicianos de izquierdas el 26 de septiembre de 1936. Mi delito fue revelar el 26 de febrero de 1933 que las órdenes para aplastar el alzamiento anarquista de Casas Viejas habían procedido del Gobierno republicano presidido por Azaña, siendo responsables además de él, otros personajes como, Casares Quiroga y los socialistas Indalecio Prieto y Largo Caballero. Con mi asesinato, se silenciaba a un testigo molesto». El que suscribe esta entrada ni se cree que la Guerra Civil empezara en octubre del 34, ni que Azaña diera la orden directa de “tiros a la barriga”, pero si quiere constatar como los Sucesos de Casas Viejas fueron el precedente de este enfrentamiento directo entre las dos Españas que fue la Guerra Civil.
