Estoy totalmente convencido de que nos ha venido muy bien que pasemos a la final, y si la ganamos aún mejor. Estábamos un poco depres con la crisis, había vuelto el espíritu regeneracionista, el problema de España, «la despensa y escuela y cien llaves al sepulcro del cid«, «la pérdida del tren europeo» y este triunfo ante el país al que muchos de los nuestros se fueron «a buscarse las habichuelas y ahorrar algunos marcos» nos viene como agua de abril. ¡A ver si el Banco Central Alemán deja ya de tocarnos los
cataplines!. El pub Xino se ha llenado de gente cada día que había partido, la antigua escuela de D. Manuel Sánchez es ahora la sede del PSOE y la planta baja funciona como pub. En la puerta celebramos la victoria española mientras que la caravana de coches celebra el triunfo de los nuestros. Allí acudían los anarquistas en el 33 a escuchar en la radio de D. Manuel noticias sobre la huelga general del 8 de enero. Ahora vamos a ver como gana España en esa pantalla tan chula y tan grande que tiene Victor-Andrés.
Hay interpretaciones para todos los gustos, me gusta el chiste de Forges que lo fusilo del blog de Norberto o el otro que he encontrado en la red. Esto del fútbol como todo en la vida se puede ver desde muchos puntos de vista. Se me ocurre que los organizadores del maratón acertaron Bingo, cuando cambiaron la fecha con todo el riesgo y crítica que eso suponía y la jugada les salió redonda. En la cosa pública siempre hay que arriesgar y si se acierta mejor. Decía Antonio Cepero en el número 11 del Punterazo: «Imaginense que se hubiera mantenido el Marathón en la fecha «tradicional» aquel año, o sea, dos semanas antes de la feria, el 9, 10, 11 y 12. Imagínense que la España de Clemente se hubiera clasificado para la final ese domingo. A los que nunca han hecho un cuadrante del Marathón no se le puede pasar por la cabeza que un domingo no se pueden parar los partidos durante las dos horas que dura el final de un mundial. Y para evitar ese problema, por el bien de todos, se adelante este año el Marathón, por segunda vez en su historia».
En fin, que ha ganado la Roja, que han ganado los nuestros y que no sólo de pan vive el hombre. Ni de circo. Aunque como dice Woody Allen del dinero, el pan y el circo no dan la felicidad, pero procura una sensación tan parecida, que necesita un especialista muy avanzado para verificar la diferencia. ¿O no?
La primera fotografía es del archivo de Nicolás Pérez
