Para el fotoblog de hoy voy a utilizar dos fotos y dos vídeos. Las dos fotos son de 1970. Aparecen en la primera Catalina y Gloria y en la segunda María y Gloria, es decir las hermanas Cabeza Mateo. En las dos fotografías posan en su condición de hermanas, en la primera agarraditas de la mano y en la segunda juntitas hombro a hombro. En la primera el elemento central son sendos vestidos de hermanas que su padre, Francisco Cabeza Díaz, le había mandado desde Alemania. Las fotografías de los hijos han sido siempre un lazo de unión muy utilizado entre las familias de emigrantes en las que el padre de familia se va al extranjero y la madre se queda en casa con los hijos. En la segunda fotografía las dos hermanas van vestidas con el baby escolar que traía el fotógrafo de fuera. Además completa el escenario un calendario y un portabolígrafos con tres ejemplares, que como los baby los traía el fotógrafo foráneo y que de alguna forma iban incluidos en el precio de la fotografía. Pero lo que distinguen a las dos fotografías es su fondo, en la primera es la economía la que se impone y en la segunda la política dura y pura. En la fotografía de los trajes no sólo las dos hermanas se han vestido con la ropa de los domingos y fiestas de guardar, sino que se ha elegido el rincón del patio más bonito y adornado con flores. Los tiestos de las macetas denotan que en España todavía no hemos dado el paso definitivo a la modernización y que el corcho, la olla vieja o la lata sirve como macetero.
con más de cuarenta años y de profesión el campo,
pa buscarse l´habichuela y ahorrar algunos marcos
y que pueda la parienta comprar algunos marranos.
Dice la canción de Carlos Cano. Francisco Cabeza tenía cerca de cuarenta años, pues había nacido en 1933 y como mi tocayo el Salustiano, se había ido a Alemania para ahorrar algunos marcos para que pueda comprar algunos marranos, la parienta. Su mujer era Catalina Mateo Sanchez (la cuarta Mateo Sánchez que estaba casada con un Cabeza Díaz, hechos comunes en épocas de aislamiento y economía de subsistencia). La misma que decide que “Treschica” les haga una foto con los vestidos que Francisco Cabeza le había comprado en Alemanía y se la mande a su padre para que mitigue la nostalgia y la soledad. Porque como dice la canción…
esa gente chamullando no se le entiende ni atá.
Menos mal que algunas veces la embajada cultural
les manda al Julio iglesias y a un tal Manolo Escobar.
