Moreno Mendoza fue un dirigente político y social que adquirió gran importancia por la creación de dos tipos de sociedades; las obreras, de signo reformista y afines al republicanismo y la asociaciones masónicas, anticlericales y en pro de los sistemas democráticos. El 12 de enero de 1932 se presenta el sindicato de trabajadores agrícolas de Casas Viejas, sindicato de inspiración anarquista presidido por José Monroy, pero en el que figura como fundador Juan Rodríguez Guillén, Juan Sopas. Dato este importantísimo para entender muchos de los acontecimientos posteriores. Como sabemos, Juan Sopas va a ser posteriormente acusado injustamente por el franquismo de ser el culpable de los Sucesos de Casas Viejas, pero eso es cuestión de otro pots. También me llama la atención la importante actividad del citado Manuel Moreno con la masonería y la posibilidad de que tuviera contactos con las sociedades masónicas de Casas Viejas, muy frecuentes en el gremio de los zapateros, que como se sabe, es uno de oficios tradicionales de este pueblo. Pero ¿cuál es la verdadera razón de la noticia y de los discursos de ambos políticos? La respuesta hay que buscarla en la fecha. La visita a ambos pueblos fue el 23 de junio y ocho días más tardes se celebrarían las elecciones a Cortes Constituyentes de la Segunda República española. Estamos por tanto ante un típico mitin preelectoral. Además, me parece relevante esta noticia del ABC porque denota la importancia de los radicales de Casas Viejas en la Segunda República. En las elecciones municipales del mayo anterior de los tres concejales casasviejeños dos estaban adscritos a este partido (Sopas y Juan Bascuñana) y uno al PSOE (José Suárez Orellana). Está claro que la visión y el juego político de Juan Sopas hizo que una parte importante del electorado campesino se inclinara hacia su partido. El 22-6-1931 presentan esta propuesta conjunta: “Visto un expuesto que presentan los concejales Don José Suárez, Don Juan Rodríguez y Don Juan Bascuñana pidiendo se abonen doscientas veinte y ocho pesetas importe del arreglo de instrumentos de música de la Banda municipal; S.E. acuerda quede sobre la mesa” que indica la voluntad de luchar unidos por los intereses de Casas Viejas frente al Ayuntamiento de Medina. Pero se van a imponer lo intereses partidistas. Pronto empezaron las disputas entre los tres. Juan “Sopas” fue el primero en dimitir, el 4-7-1931. Éste, al pelearse con Suárez, se situó políticamente entre los radicales y los anarquistas.El alcalde pedáneo es entonces el socialista Suárez (que había sustituido a Antonio Alcántara Serrano), pero en Medina lo es el radical Ángel Butrón. Dos meses después, el 29-8-1931, dimite José Suárez, que no va a ser sustituido por el radical Juan Bascuñana hasta el 29-2-1932. Todavía no se han estudiado lo suficiente las relaciones de las fuerzas políticas en el Casas Viejas de 1933, pero llama la atención la fuerza de un partido como el Radical, que habría que situarlo con todas las matizaciones que se quiera en el espectro de la derecha política de la Segunda República. Esa es la verdadera trascendencia de esta noticia del ABC. Por otra parte, este embrollo, esta complejidad en las relaciones políticas en un pueblo donde el poder político efectivo estaba muy lejos y el económico no quería perder sus posiciones cocinadas a fuego lento está en la base de los Sucesos acaecidos el 11 de enero de 1933.En la fotografía de Campúa, Juan Bascuñana, el alcalde pedáneo perteneneciente al partido radical
