Estos enfrentamientos que venían de atrás explotaron en una campaña de exploración prehistórica en mayo de 1913 en Sierra Morena, que significó la ruptura de las relaciones personales y académicas de ambos.
Estos avatares los podemos seguir en los escritos de
Pacheco y Cabré: “España es el país en donde existen las más importantes
estaciones del arte primitivo, a la que viene a sumarse la que tenemos en
estudio, pudiendo congratularnos que, gracias a la fundación de la “Comisión de
investigaciones paleontológicas y pre” y a la protección que dispensa a estos
estudios la “Junta para ampliación de estudios e investigaciones científicas”,
podamos los españoles colaborar con intensidad en el estudio de las razas
primitivas y de los orígenes del pueblo español, estudio hasta ahora hecho en
nuestra patria casi únicamente por Comisiones extranjeras…El abate Breuil, habiendo leído la nota que
publicamos en el Boletín de la R. S. de Historia Natural, de Julio de 1913,
fuese a la provincia de Cádiz, a primeros de Enero de 1914, a estudiar
personalmente las localidades que reseñábamos, con lo cual se adelantó al
segundo viaje que anunciábamos a los mismos sitios”. Así los
investigadores españoles, por un lado, y los ingleses y franceses por otro
siguieron investigando por separado estos yacimientos prehistóricos. Como dice
Mas Cornellá “A partir de entonces trabajaron en éstas y otras estaciones del
Campo de Gibraltar J. Cabré y E. Hernández-Pacheco (en 1913 y 1914) (Cabré y E.
Hernández Pacheco, 1914) y H. Breuil, M. C. Burkitt y W.Verner (en 1913, 1914,
1916, 1918 y 1919) Estos últimos presentaron al cabo de unos años el estudio
más completo que tenemos hasta ahora(Rock paintings of Southern Andalusia).”
Rápidamente se pusieron en el tapete las diferencias entre ambos equipos. P.
Bosch en 1914 lamentaba la polémica y sobre todo sus consecuencias ”con la
cortina de humo de censura, desapareció el principal asunto, que era el de las
pinturas rupestres del Tajo de las Figuras”.
A partir de ahí los estudios sobre esta zona se paralizan hasta épocas
recientes.
En los años ochenta, los investigadores del arte rupestre de la
Península Ibérica, consideraron a este estilo como aislado y diferente. Es el
momento en el que entra en escena los estudios de M. Mas Cornellá, realizando durante los
ochenta y noventa un ambicioso estudio de investigación sobre estas pinturas.
Con el siglo XXI los estudios sobre estos yacimientos sufren una cierta
paralización, esperemos que la celebración del 100 aniversario sirva para un
nuevo relanzamiento que los consigan llevar al estadio de conocimiento y
valoración con el que empezó hace ahora 100 años.
