En Casas Viejas al contrario que en la comarca de la Janda
la represión subsiguiente al golpe de estado se cobró pocas víctimas mortales. El antecedente de los Sucesos y el miedo que surgió que hizo que mucha gente huyera explicarían esta circunstancia. Además de Juan Estudillo, hay documentados tres. La de Benio, un socialista que
tenía un bar. Francisco Guineas Pérez, “Diana”, otro socialista que pertenecía
a una comunidad de campesinos y Francisco Fernández Guerra de la Vega, el
cuñado de José Suárez.
la represión subsiguiente al golpe de estado se cobró pocas víctimas mortales. El antecedente de los Sucesos y el miedo que surgió que hizo que mucha gente huyera explicarían esta circunstancia. Además de Juan Estudillo, hay documentados tres. La de Benio, un socialista que
tenía un bar. Francisco Guineas Pérez, “Diana”, otro socialista que pertenecía
a una comunidad de campesinos y Francisco Fernández Guerra de la Vega, el
cuñado de José Suárez.
El asesinato de este último siempre ha llamado mucho la
atención, entre otras cosas por su origen nobiliario. Francisco Fernández
Guerra dela Vega
era miembro de una familia aristócrata
(los marqueses de Hermida) de origen santanderino que como otros tantos se
afincan en Cádiz, concretamente en Puerto Real. Pepe Suárez cuenta en sus memorias como decide huir cuando empieza la Guerra Civil“Me
propuse marchar a la sierra que estaba frente al pueblo porque allí estaría más
seguro. Se lo propongo a Francisco Fernández Guerra que era dela U.G :T. para que me acompañara
y así lo hizo, pero teníamos que esperar a que se hiciera de noche para no ser
vistos y esto lo hizo desistir porque la noche en aquellos montes para un
hombre que no esté acostumbrado resultaba muy penoso. Me dice que él desiste y
que se vuelve ya que a él no lo iban a
detener porque no había tomado parte en cosa alguna que pudiera molestar a
nadie”. Paco Fernández no era un hombre de campo como su cuñado,
también estaba convencido de que no le
podía pasar nada porque él no había hecho nada malo y también en su fuero
interno pensaba que sus relaciones personales y familiares lo salvarían en un
último momento. De hecho, una vez preso la familia Hermida intentó por todos
los medios y conocidos a su alcance, conseguir librarlo de la pena de muerte aunque
los intentos fueron vanos. El mismo Mintz le pregunta extrañado como que matan
a este hombre si él era «uno de los ricos». Y entonces Pinto cuenta lo que él ha
escuchado. Lo mataron porque era masón. Y lo dice muy claro “no le pudieron
salvar la vida porque decían que era masón. Decían los que lo mataron”. Desde
1936 a 1975 los dos grandes enemigos del régimen fueron los masones y los
comunistas teorizados a través de su teoría del “contuberniojudeo-masónico-marxista”. Para comprender esto hay que situarlo en la
violenta década de los treinta y el odio de los totalitarismos (alemán,
italiano y español) a los dos flancos más importantes y fuertes de la sociedad
que ellos creían que debían eliminar de raíz: “por un lado los teóricos de la
«libertad, igualdad y fraternidad», defensores de los derechos del individuo,
la tolerancia, la libertad de creencias y del sistema democrático, en contra de
absolutismos o dictaduras, es decir, los masones y librepensadores; y por otro
lado, los movimientos obreros y el espectro del triunfo de la revolución rusa.
Contra unos y otros actuaron drásticamente desde Mussolini a Franco, pasando
por Hitler”. Pero ¿sería cierto que Francisco Fernández era masón?,
posiblemente no, todo indica que es una excusa para justificar su asesinato.
Parecen tener más visos de realidad las explicaciones de María Luisa Fernández que hace en la película La cosecha de las revueltas:
“ A mi padre lo mataron a principios de la guerra, estaba en casa, durmiendo la
siesta, llegó un compañero que había sido de colegio, Diego de Alzugaray y con
un coche con unos cuantos falangistas, le dijeron que le acompañara y entonces,
él le acompañó y no volvió más… A mi padre lo mataron por bueno… la causa era
que se había metido con mi tío Pepe Suárez a organizar una reforma agraria en
propiedades que no eran explotadas de gente rica de Medina Sidonia y de
Benalup, entonces estas fincas se repartieron entre cuarenta obreros que se
morían de hambre”
atención, entre otras cosas por su origen nobiliario. Francisco Fernández
Guerra de
era miembro de una familia aristócrata
(los marqueses de Hermida) de origen santanderino que como otros tantos se
afincan en Cádiz, concretamente en Puerto Real. Pepe Suárez cuenta en sus memorias como decide huir cuando empieza la Guerra Civil“Me
propuse marchar a la sierra que estaba frente al pueblo porque allí estaría más
seguro. Se lo propongo a Francisco Fernández Guerra que era de
y así lo hizo, pero teníamos que esperar a que se hiciera de noche para no ser
vistos y esto lo hizo desistir porque la noche en aquellos montes para un
hombre que no esté acostumbrado resultaba muy penoso. Me dice que él desiste y
que se vuelve ya que a él no lo iban a
detener porque no había tomado parte en cosa alguna que pudiera molestar a
nadie”. Paco Fernández no era un hombre de campo como su cuñado,
también estaba convencido de que no le
podía pasar nada porque él no había hecho nada malo y también en su fuero
interno pensaba que sus relaciones personales y familiares lo salvarían en un
último momento. De hecho, una vez preso la familia Hermida intentó por todos
los medios y conocidos a su alcance, conseguir librarlo de la pena de muerte aunque
los intentos fueron vanos. El mismo Mintz le pregunta extrañado como que matan
a este hombre si él era «uno de los ricos». Y entonces Pinto cuenta lo que él ha
escuchado. Lo mataron porque era masón. Y lo dice muy claro “no le pudieron
salvar la vida porque decían que era masón. Decían los que lo mataron”. Desde
1936 a 1975 los dos grandes enemigos del régimen fueron los masones y los
comunistas teorizados a través de su teoría del “contuberniojudeo-masónico-marxista”. Para comprender esto hay que situarlo en la
violenta década de los treinta y el odio de los totalitarismos (alemán,
italiano y español) a los dos flancos más importantes y fuertes de la sociedad
que ellos creían que debían eliminar de raíz: “por un lado los teóricos de la
«libertad, igualdad y fraternidad», defensores de los derechos del individuo,
la tolerancia, la libertad de creencias y del sistema democrático, en contra de
absolutismos o dictaduras, es decir, los masones y librepensadores; y por otro
lado, los movimientos obreros y el espectro del triunfo de la revolución rusa.
Contra unos y otros actuaron drásticamente desde Mussolini a Franco, pasando
por Hitler”. Pero ¿sería cierto que Francisco Fernández era masón?,
posiblemente no, todo indica que es una excusa para justificar su asesinato.
Parecen tener más visos de realidad las explicaciones de María Luisa Fernández que hace en la película La cosecha de las revueltas:
“ A mi padre lo mataron a principios de la guerra, estaba en casa, durmiendo la
siesta, llegó un compañero que había sido de colegio, Diego de Alzugaray y con
un coche con unos cuantos falangistas, le dijeron que le acompañara y entonces,
él le acompañó y no volvió más… A mi padre lo mataron por bueno… la causa era
que se había metido con mi tío Pepe Suárez a organizar una reforma agraria en
propiedades que no eran explotadas de gente rica de Medina Sidonia y de
Benalup, entonces estas fincas se repartieron entre cuarenta obreros que se
morían de hambre”
Efectivamente, el grupo de falange de Medina al empezar la guerra fue
directamente por Suárez, pero al no estar se dirigieron a la casa de Francisco Fernández. Cuando se lo llevaron de su casa de Malcocinado, uno de sus
componentes, Diego Alzugaray le dio a la familia seguridades en el sentido de
que “a Paco no le va a pasar nada.
Palabra de caballero”. Pero si le pasó y fue fusilado, el 25 de agosto de
1936, casi un mes después de su
detención, pese a las intensas y numerosas gestiones de la familia de los
marqueses dela Hermida
ante sus conocidos y allegados. El intento de solucionar el viejo problema
agrario a través dela
Comunidad de Campesinos estaba detrás de su muerte, aunque para justificar
lo injustificable aparecería luego la acusación de pertenecer a la masonería.
directamente por Suárez, pero al no estar se dirigieron a la casa de Francisco Fernández. Cuando se lo llevaron de su casa de Malcocinado, uno de sus
componentes, Diego Alzugaray le dio a la familia seguridades en el sentido de
que “a Paco no le va a pasar nada.
Palabra de caballero”. Pero si le pasó y fue fusilado, el 25 de agosto de
1936, casi un mes después de su
detención, pese a las intensas y numerosas gestiones de la familia de los
marqueses de
ante sus conocidos y allegados. El intento de solucionar el viejo problema
agrario a través de
Comunidad
lo injustificable aparecería luego la acusación de pertenecer a la masonería.
Transcribo el audio:
J.M.- ¿Mataron muchos de Casas Viejas?
Juan Pinto.- Cuando el movimiento mataron nada más que dos.
Mataron a Diana y a Benigno.
Mataron a Diana y a Benigno.
J.M.- ¿Quién eran, obreros?
Juan Pinto.- Uno estaba en una reforma agraria trabajando y
el otro era tabernero. Y otro que era de Medina que decían que era… Masón. Yo
no conozco la obra de masón. Masón no sé yo que será. Aquí tiene la mujer.¿
Usted conoce a Nicolás Vela? La mujer que tiene, el padre fue el que mataron.
el otro era tabernero. Y otro que era de Medina que decían que era… Masón. Yo
no conozco la obra de masón. Masón no sé yo que será. Aquí tiene la mujer.¿
Usted conoce a Nicolás Vela? La mujer que tiene, el padre fue el que mataron.
J.M.- ¿Pero él era uno de los ricos?
Juan Pinto.- Que decían que era masón
J.M.- Oh, oh, si como un club. Es una organización
internacional
internacional
Juan Pinto.- Yo no sé lo que significa eso, pero decían que
no le pudieron salvar la vida porque decían que era masón. Decían los que lo
mataron.
no le pudieron salvar la vida porque decían que era masón. Decían los que lo
mataron.
