Militar de San Jose de Malcocinado, con el fin de la dictadura de Primo de
Rivera y la llegada de la República está se trasladó a la provincia de Córdoba.
Cuenta Eduardo Butrón “ alegando que los animales comían hierba mezclada con
arena, y les producían trastornos y hasta la muerte. Manolo Mateos, que llegó
con 8 años a la Colectivización de Malcocinado en 1934, y vivió allí hasta su
muerte con 74 años, el 29 de abril de 2000, no podía contener la risa al
contarme lo extraño de aquellos animales, siendo así que desde que se fueron no
ha vuelto a ocurrir un caso semejante”. La panacea que parecía la
proclamación de la Segunda República el 14 de abril de 1931 pronto se
desvaneció, las promesas de reforma agraria no se hacían realidad.
El
descontento de los campesinos ante ello, la marginación política y económica y
toda la historia de la zona se conjugaron para que el 11 de enero de 1933 a la
República se le apareciera su tragedia y en el periodo más progresista y
reformista de España resultaran 25 campesinos y tres miembros de la fuerzas de
seguridad muertos por intentar los primeros mejorar sus condiciones de vida. Ninugno de los tres hermanos Pavón Pérez (Antonio,
Sebastián y Miguel) que participaron fueron detenidos en un primer momento, ya
que se fueron a las cuatro de la mañana cuando se percataron de que
habían incendiado la choza vecina de
Seisdedos. Por indicación del padre, El Carlino, huyeron a la sierra donde estuvieron
escondidos hasta que detuvieron a su padre, y lo amenazaron para que los hijos
se entregaran. Lo hicieron en Medina, llevándoselos inmediatamente detenidos a
los tres a Cádiz. La madre, Vicenta Pérez Monroy, no resistió la tensión del
momento y murió de un fallo cardiaco.
socialista, consigue acelerar las gestiones para convertir los terrenos
abandonados de la Yeguada Militar en Comunidad de Campesinos que alojó a 40
familias y que sería el origen del actual San José de Malcocinado, que en la
zona se le conoce con el nombre popular de Yeguada. Después en el 36 los que
habían participado activamente en el proyecto de Reforma Agraria como el
cabezalero de Charco Dulce o Francisco Fernández Guerra de la Vega fueron
asesinados por las hordas de los falangistas o como José Suárez Orellana que se salvó porque huyó a la zona
republicana. El estado franquista no sabía muy bien que hacer con estos
terrenos estatales hasta que poco a poco se hicieron haciendo con ellos los
colonos, aunque los problemas legales derivados con aquella situación no se han
resuelto en la actualidad.
entre campesinos sin tierras, propietarios y Guardia Civil por los intentos de
los primeros de cazar conejos u otros animales en las tierras de los segundos.
Los incidentes fueron muy numerosos durante el franquismo, pero se solucionaba
directamente, sin pasar por sumario o juicio. En 1963 la comparsa los Bandoleros con letra de Ángel Guillén cantaba:
mediáticos y frecuentes estos conflictos, como el caso de Paterna en 1984. En
el País de 4 de Mayo se podía leer: “La caza furtiva es una práctica habitual
entre los desempleados del campo. La Guardia Civil dispone de equipos
especiales y motocicletas de gran cilindrada para la persecución de furtivos.
Esta situación ha causado frecuentes tensiones en la sierra de Cádiz, siendo la
más reciente el apedreamiento del cuartel de la Guardia Civil de Medina
Sidonia, en 1982”. En 1987 “El Santo” saco el cuarteto El guardia, el
cotero y dos cazadores punteros, que giraba en torno a esta problemática. En la
actualidad, inmersos en la crisis que estamos son frecuentes las rifas de
conejos y el furtivismo. Problema que no es cuestión de modas.

"Definir, según la RAE, es fijar con claridad, exactitud y precisión la significación de una palabra o la naturaleza de una persona o cosa. Determinar, decidir, resolver algo dudoso. Adoptar con decisión una actitud".
A tenor de tu post de hoy y de las circunstancias actuales, análogas y calcadas a las de los ppdos. años treinta, poco o nada ha cambiado. El pueblo ha de definir su modelo, modernizando sus estructuras políticas, económicas y sociales–las chozas se han sustituido por, en algunos caso, lujosas mansiones, pero el campesinado sigue ahí; sustituyeron el saco de garbanzo y el cerdo anual por el crédito personal y la hipoteca; muchos benalupenses siguen avocados, en las épocas de inviernos y de poco trabajo, a los subsidios, pero el problema subsiste– Hay que definir, crear un tejido industrial y comercial inmune a los avatares de futuras crisis financieras y eonómicas. Muchos de los pudientes se obtinan en conservar fincas sin explotar antes que participarlas en sociedades cooperativas anónimas o limitadas que potencien y creen riqueza paralela para nuestro pueblo. B/CV no puede retrotrarse a los años 30 del pasado siglo.
Tenemos la materia prima,sin igual, como siempre, la inteligecia y la destreza necesarias para no tener que volver a la caza furtiva, ni a las necesidades históricas; pero sí a la exportación de talentos,ideas y conocimientos punteros, como siempre ha sido, que nos catpulten al lugar que Benalup-Casas Viejas se merece..