Casas Viejas era una
“aldea” perteneciente al Ayuntamiento de Medina Sidonia. Allí, el poder político-administrativo
no aparecía de una forma visible y permanente. Como se demostró la madrugada
del 11 de enero, el único representante efectivo y práctico del poder central
en el pueblo era la Guardia Civil.
“aldea” perteneciente al Ayuntamiento de Medina Sidonia. Allí, el poder político-administrativo
no aparecía de una forma visible y permanente. Como se demostró la madrugada
del 11 de enero, el único representante efectivo y práctico del poder central
en el pueblo era la Guardia Civil.
El 1 de enero de 1866 se
creó el puesto del cuartel de la Guardia Civil en Casas Viejas alquilándose un
local a la familia Vela en la calle Cuartel. El 1 de abril 1898 se trasladó a
otro edificio más amplio y con una situación más estratégica, pues estaba
situada entre las casa de José Espina, Antonio Vela y José Vela, frente a la
Iglesia, en plena Alameda.
creó el puesto del cuartel de la Guardia Civil en Casas Viejas alquilándose un
local a la familia Vela en la calle Cuartel. El 1 de abril 1898 se trasladó a
otro edificio más amplio y con una situación más estratégica, pues estaba
situada entre las casa de José Espina, Antonio Vela y José Vela, frente a la
Iglesia, en plena Alameda.
En 1933 la plantilla estaba compuesta por cuatro
números. Su comandante era el
sargento Manuel García Álvarez y los guardias; Román García Chuecos, Pedro
Salvo Pérez y Manuel García Rodríguez. Los sucesos tuvieron su inicio
oficial cuando el sargento García, tras la visita del alcalde pedáneo que sí se
había plegado a la proclamación del comunismo libertario, decidió seguir
defendiendo la legislación vigente. El ataque a los cuarteles y la muerte de
dos de sus miembros se convirtió en la ficha de dominó que desencadenó toda la
tragedia posterior.
números. Su comandante era el
sargento Manuel García Álvarez y los guardias; Román García Chuecos, Pedro
Salvo Pérez y Manuel García Rodríguez. Los sucesos tuvieron su inicio
oficial cuando el sargento García, tras la visita del alcalde pedáneo que sí se
había plegado a la proclamación del comunismo libertario, decidió seguir
defendiendo la legislación vigente. El ataque a los cuarteles y la muerte de
dos de sus miembros se convirtió en la ficha de dominó que desencadenó toda la
tragedia posterior.
En un pueblo de aluvión,
de ida y vuelta como este, los miembros de la benemérita eran un colectivo con características propias pero
con cierta relación con el paisanaje local. Aparecían dentro del contexto del
pueblo y de su relación con el problema agrario y se fueron adaptando como
pudieron a la evolución de las circunstancias históricas. En las dos primeras fotografías de Campúa
aparecen los dos guardias que salieron ilesos, Pedro Salvo y Manuel García, así
como la mujer de este. Las otras dos son Salvo y García, pero la foto es de
Dubois.
de ida y vuelta como este, los miembros de la benemérita eran un colectivo con características propias pero
con cierta relación con el paisanaje local. Aparecían dentro del contexto del
pueblo y de su relación con el problema agrario y se fueron adaptando como
pudieron a la evolución de las circunstancias históricas. En las dos primeras fotografías de Campúa
aparecen los dos guardias que salieron ilesos, Pedro Salvo y Manuel García, así
como la mujer de este. Las otras dos son Salvo y García, pero la foto es de
Dubois.



