Tres mujeres adultas, una joven y otra más mayor pasan el tiempo en la calle San Andrés. La mujer mayor era conocida como La Sagrada. A la derecha Isabel Cruz Vidal y al lado su hija, Antonia Macías Cruz. Le sigue Francisca Caravaca. Tres generaciones charlando en la calle son fotografiadas por Mintz. La más mayor, La Sagrada, parece no hacer caso a la recomendación del fotógrafo y mira desconfiada la cámara. Las tres adultas saben que son fotografiadas y miran para otro lugar, al igual que Antonia Macías.



La calle San Andrés, pese a la poca entidad como calle que tenía, bullía de mujeres en aquella época por el día, los hombres trabajando o en el bar, le dejaban ese espacio a las mujeres. Dos elementos a destacar, por un lado la solidaridad y la camarería entre las vecinas era tal, que era costumbre dejar las puertas abiertas de las casas o chozas para que pudieran entrar sin ningún problema. La empatía y fidelidad entre mujeres es tan elevada que ha dado lugar a grandes historias de amistad. 
Foto Mintz


Por otro lado como ya escribiera Mintz: «El control social en la Andalucía rural no se operaba por medio de regulaciones gubernamentales y supervisión policiaca, sino por medio de sanciones sociales con rumores y otras formas de crítica y censura pública. Por Carnaval, las conductas dudosas se pregonaban en público en forma de canciones». Estas reuniones de vecinas en las puertas de las casas eran y son lugares muy propicios para esos chismorreos comentados. Esta sociedad postmoderna en la que nos encontramos ahora ha reducido este tipo de prácticas socializantes, ya que se está menos tiempo en la calle con las vecinas, pues las nuevas tecnologías imponen nuevas estrategias de socialización. Así, la solidaridad entre mujeres vecinas ha disminuido y los dimes y diretes también, aunque para algunas, y algunos, no lo suficiente.


En la actualidad estamos asistiendo a un cambio histórico. Las redes sociales, tipo facebook, han sustituido el comentario y el chismorreo de la calle. Los comentarios del facebook, por ejemplo, tienen mucho en común con los que antes se hacían en las calles, plazas, tiendas o fuentes, pero ahora se ha sustituido por algo tan impersonal como es la tecnología digital. El espacio público de la calle está siendo poco a poco sustituido por estas redes sociales en las que no hace falta salir de casa para socializarse con el resto. Eso sí de forma más masiva, rápida y superficial. Tres características de los tiempos modernos.
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