Siempre me ha llamado la atención el nombre de la calle Cervantes. Es el único nombre que responde a un escritor ilustre rodeado de nombres de calles de santos o de topónimos. En un principio me comentaron que el nombre se lo puso el médico Francisco Mohedano a principios de los sesenta. Luego he comprobado que ya aparece este nombre en los archivos en 1930-33, 35 y 45. Si bien todavía no he conseguido saber el origen de este nombre, Antonio Barberán Cózar me manda este escrito sobre esta calle que me parece muy interesante.
«Mi hija Ana tiene la costumbre en periodo de vacaciones, Semana Santa, Navidad o puentes de fin de semana, con su esposo en su coche, hacer recorridos de pocos días visitando ciudades y pueblos de la Península. En uno de ellos RUBIELOS DE MORA, Provincia de Teruel, descubrieron una calle con el nombre de Calle de los BARBERANES, esto les llamó la atención y rápidamente me mandaron foto de la misma.
Pensando en la historia de la calle Cervantes de mi pueblo, que es un nombre ilustre y con mucho peso en la Historia de España y que a mí me gusta.
Recuerdo que la parte de los números nones, desde el principio hasta casi la mitad de ella, era propiedad de mi abuelo ANTONIO BARBERÁN ROMERO, donde tenía una Zapatería alquilada a BASCUÑANA, el Bar, su Vivienda, la Herrería y parte del Huerto que daba a dicha calle. En ella vivieron mis abuelos Antonio Barberán y Antonia Jiménez Gil, sus hijos y mi tío Salvador Ríos Barberán, que a la muerte de su abuelo vivió con el mío hasta que volvió de la mili y se emancipó.
Después, mi tío Antonio Barberán Jiménez, su esposa Antonia Mena y sus hijos.
Posteriormente mi Tía Francisca Barberán Jiménez y su esposo Alfonso Vela (Chinchorro).
La Herrería donde mi padre Francisco Barberán Jiménez trabajó desde el principio durante muños años, hasta que mi abuelo se vio obligado a vender esa parte de la finca porque necesitó el dinero para ir al médico a Cádiz, para operarse de la vista.
Mi hermano Andrés Barberán Cozár ha vivido con su esposa Ana Mª Montiano (q.e.p.d.) y sus hijos, primero en casa de mis abuelos y posteriormente en la parte de los números pares al final de la calle y aún vive en ella, gracias a Dios.
Mi hermano Jesús Barberán Cózar, también vive con su esposa Fernanda López y sus hijos.
Mi primo José Manuel Gómez Barberán, también vive en dicha calle con su esposa y sus hijas.
Por último mi sobrina Noelia Barberán Montiano también vive en dicha calle con su esposo y sus hijos.
Como se puede ver, toda una saga de Barberanes forman parte de la historia de la Calle Cervantes».
Pensando en la historia de la calle Cervantes de mi pueblo, que es un nombre ilustre y con mucho peso en la Historia de España y que a mí me gusta.
Recuerdo que la parte de los números nones, desde el principio hasta casi la mitad de ella, era propiedad de mi abuelo ANTONIO BARBERÁN ROMERO, donde tenía una Zapatería alquilada a BASCUÑANA, el Bar, su Vivienda, la Herrería y parte del Huerto que daba a dicha calle. En ella vivieron mis abuelos Antonio Barberán y Antonia Jiménez Gil, sus hijos y mi tío Salvador Ríos Barberán, que a la muerte de su abuelo vivió con el mío hasta que volvió de la mili y se emancipó.
Después, mi tío Antonio Barberán Jiménez, su esposa Antonia Mena y sus hijos.
Posteriormente mi Tía Francisca Barberán Jiménez y su esposo Alfonso Vela (Chinchorro).
La Herrería donde mi padre Francisco Barberán Jiménez trabajó desde el principio durante muños años, hasta que mi abuelo se vio obligado a vender esa parte de la finca porque necesitó el dinero para ir al médico a Cádiz, para operarse de la vista.
Mi hermano Andrés Barberán Cozár ha vivido con su esposa Ana Mª Montiano (q.e.p.d.) y sus hijos, primero en casa de mis abuelos y posteriormente en la parte de los números pares al final de la calle y aún vive en ella, gracias a Dios.
Mi hermano Jesús Barberán Cózar, también vive con su esposa Fernanda López y sus hijos.
Mi primo José Manuel Gómez Barberán, también vive en dicha calle con su esposa y sus hijas.
Por último mi sobrina Noelia Barberán Montiano también vive en dicha calle con su esposo y sus hijos.
Como se puede ver, toda una saga de Barberanes forman parte de la historia de la Calle Cervantes».
Terminar agradeciendo de nuevo a la familia Barberán su implicación y complicidad para el conocimiento de la historia de este pueblo que tanto nos gusta y en cuya red de telaraña caímos hace ya tiempo.


Buenos días Salu. Me gustaría saber la diferencia entre TAJEA y ATARJEA. Ya que viendo unos documentos de mi abuelo encontré que su huerto lindaba con la ATARJEA del molino. Un saludo.