La existencia de este poblado disperso, origen del topónimo Casas Viejas y la posición geoestratégica de la zona la convierte en un verdadero nudo de vías pecuarías y otros elementos asociados. He diferenciado cuatro; Cucarrete (salto de agua), Benalud, Casas Viejas y la Sierra.

El primer nudo a tratar es Cucarrete o los Nacimientos. Allí confluyen una serie de cordeles, padrones y coladas que ponen en comunicación este importante centro de abastecimiento de agua para el ganado con la Cañada Real de la Mesa Baja mediante la Colada del Camino de Cucarrete o con la Cañada Real de Algeciras mediante el padrón de los Arrieros. Aparece también en la actualidad el cordel de los Marchantes, el padrón de Cucarrete y la Colada de Espartina que termina en el torno de la madera




El segundo nudo o punto de encuentro de vías pecuarias son los molinos de Benalup o lo que popularmente se conoce como la Morita. Dos coladas unen los abrevaderos con la Cañada de la Mesa o Padrón de los Higuerones y con el padrón de los Arrieros, me refiero a la de los Asperones y la de Benalud. 



El tercer nudo  lo constituye la población de Casas Viejas. Menudean en sus proximidades las cañadas, los padrones y las coladas. Las vías más importantes y anchas son las cañadas. Las tres más importantes del campo de Casas Viejas pasan próximas a la población. La Cañada Real de Algeciras es la gran arteria de la zona. La importancia geoestratégica de la zona la entendemos si sabemos que la trascendencia histórica de la vecina Medina Sidonia está relacionada con su situación entre las dos bahías, entre el parque natural del estrecho y de la bahía de Cádiz, entre la Laguna de la Janda y el Parque de los Alcornocales. Esta cañada que sigue el trazado de la calzada romana pone en relación a las dos bahías. En la actualidad, junto a la de Jaula, forma parte del proyecto más innovador e interesante en torno a las vías pecuarias, el corredor verde dos Bahías. En la pasada de Gibraltar, desde la Cañada Real de Algeciras parte la segunda cañada en importancia de la zona. La cañada de Jaula que recorre toda la sierrra y que como veremos vertebra todo ese territorio uniendo coladas, padrones, dehesas, abrevaderos… La tercera cañada es la de la Mesa Baja. Esta transcurre por el interior de la mesa, paralela a la de Algeciras, que lo hace por la vega. Varios padrones y coladas las unen a los dos. Por tanto en la pasada de Gibraltar confluyen las tres cañadas constituyendo el nudo más importante de esta red de caminos pecuarios. Hay varios padrones y coladas que unen las dos cañadas, como los padrones  de Peña Hincada, de los Arrieros y de la Fuente del Alamillo.
Foto Mintz. El padrón de los arrieros



El cuarto nudo y más importante, por su cantidad, sus pérdidas y sus potencialidades lo constituye la sierra apareciendo hasta 27 vías pecuarias. Constituye una verdadera red de vías pecuarias uniendo unas con otras, además de vertebrar el territorio pues relacionan los abrevaderos y las dehesas. La arteria principal, que hace de eje, es la cañada de Jaula. Estas redes dendríticas comunican el interior de la montaña, las sierras, las dehesas, las fuentes…. con el núcleo viario principal que es la cañada de Jaula.



A su vez vamos a dividir varios subbrupos; el de la margen derecha de la cañada de la jaula; padrón de picazo, colada de albarianes, colada del torno de tapino, colada de la cañada del valle, colada del torero y colada de los escudetes. Es Las Gargantillas, en la margen izquierda,  donde más densidad de vías pecuarias aparecen. En concreto siete en el pago de Albaida, muchas para un espacio tan reducido. Es la zona donde la red dendrítica aparece con más claridad, uniendo los puntos del interior con el eje central que constituye la cañada de Jaula. Esta intensidad en las vías pecuarias se explica por el relieve, por la explotación extensiva ganadera y por la existencia de importantes abrevaderos como el Pilar de la Brama o el charco de los Caballos.  Así aparecen la colada de las mojoneras de alcalá, colada del albaida, colada de albaida, colada del mentidero, colada que principia en las mojoneras de Alcalá. Otro subapartado lo comprende las primeras estribaciones de la sierra. En este apartado aparecen diez coladas en el catastro de 1865, todas ellas no las he podido localizar en el inventario actual sobre las vías pecuarias que tiene la Junta de Andalucía, aunque si la mayoría. Son 9 referencias, sirviendo para atravesar la sierra desde el Cermeño hasta la Herrumbrosa, pasando por la Garganta del Cuerno y el Turrujal, el pago más importante. Así aparece en el catastro: colada de la roza de la pita, colada en el río de la arenosa, colada del turrujal, colada de santillana, colada de los llanes, colada del huerto de la herrumbrosa, colada del cermeño, y la colada de la liebre. El último subgrupo lo constituyen las Algamitas. Una vez pasado el puerto del Moro, que en la actualidad a la derecha se accede al Monasterio del Cuervo y a la izquierda al Cinchao comienza el pago de las Algamitas. Así aparecen en el catastro de 1865: colada de zapatero, colada de alcaparrones, colada de la cañada de la cebada, colada que sale de la cañada real, colada que principia en la motilla de bacinete, 



Ya hemos visto como con la llegada del Nuevo Régimen se inicio un proceso de apropiación de los propietarios, de los jornaleros y luego del estado (para hacer las carreteras) que han estado a punto de hacer desaparecer este rico patrimonio público. No obstante,ken zonas como la nuestra su presencia sigue siendo importante. Por sus potencialidades agrarias, ecológicas, turísticas y de servicios estas vías pecuarias están siendo recuperadas del proceso de usurpación que han sufrido en la historia contemporánea. Así han pasado o están pasando por una fase de clasificación donde se localiza, de deslinde que es el acto administrativo por el que se definen los límites y de amojonamiento que es cuando se señalizan sus límites con carácter permanente.



Las vías pecuarias son un instrumento ideal para la comunicación intracomarcal de los diversos ecosistemas y unidades territoriales de la comarca. Un instrumento que debe utilizarse bajo el paradigma de desarrollo sostenible, es decir, abandonando la tradicional utilización de estas como carreteras que tienen un gran impacto mediambiental y utilizarlas de forma peatronal, ecuestre o para bicicletas, además de un uso recreativo y turístico. Para ello conocer la toponimia y el origen de las distintas formas de denominarlas se nos antoja fundamental, pues también forman parte de nuestro patrimonio inmaterial.
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