Aunque ya no se lleve y me gusten más los cómicos que el filósofo, uno se educó en su juventud bajo el omnipotente paraguas del marxismo. Era dogma que la religión era el opio del pueblo y las supersticiones, la versión B de la primera.



Empiezo el post de hoy escribiendo que no creo en lo sobrenatural. En el pueblo donde nací, Íllora, cuando era más joven llegué a ver marimantas, fantasmas con una sábana por montera que sembraban el terror entre los inocentes muchachos. Luego me enteré de que eran los artificios de los que se valían algunos varones para satisfacer sus deseos sexuales y la tapadera que usaban para que los viandantes no pasáramos por esa calle y descubriéramos sus identidades. También se daba el caso del vecino, cuya parienta no le dejaba entrar en casa cuando llegaba borracho y le dejaba una manta para pasar la noche fuera.


Tampoco creo en lo divino y lo celestial, ni en el destino predeterminado, ni en los héroes, ni en las individualidades excesivas, ni en la prepotencia de la victoria. Creo en lo humano, en la dignidad de la derrota (Borges dixit), en el trabajo y en las aportaciones de la gente…, aportaciones que en mi caso han hecho posible Los sucesos de Casas Viejas: crónica de una derrota (Beceuve, 2017) y que mañana sábado 11 de noviembre, a las 8 de la tarde, se presente.


Conforme íbamos forjando este libro (insisto: ha sido una tarea colectiva), íbamos viendo cómo engordaba y engordaba. Hasta el punto que llegó un momento que nos preocupó su obesidad; luego, como buenos andaluces que somos, rompimos por la calle de en medio y lo bautizamos como “el libro gordo de Petete”.


Estos días previos a la presentación, una compañera me ha mandado al WhatsApp esta página, y aunque no creo en este tipo de historias he sentido la curiosidad de leerla. El 11 de noviembre ha sido siempre una fecha muy especial en mi casa, pues ese día murió mi padre en 1971: Salustiano Gutiérrez, el mismo nombre que tuvo mi abuelo, de quien no sabemos dónde está enterrado después de que los autodenominados nacionales lo asesinaran en la Guerra Civil. Salustiano Gutiérrez, el mismo nombre que tiene mi hijo.


Por eso, cuando nos dijeron que podíamos presentar Petete (con perdón y eso es una licencia mía) el 11 de noviembre, sentí una sensación especial. La compañera que me ha mandado esta página dice que no existen las casualidades y menos en este tipo de cuestiones. Yo sigo sin creer, pero al final de la página he leído que: “Cuando el número 11 11 aparece repetidamente significa que un portal energético se ha abierto para ti, y éste manifestará rápidamente tus ideas en realidad. Así que no lo dudes y pide un deseo ya que tu poder creador es muy grande en ese momento”.


Sigo incrédulo ante este tipo de cosas, aunque siempre me ha parecido demasiado “radical” Santo Tomás, que tuvo que meter el dedo en la llaga para cerciorarse. Así que, como las meigas que creerlas no creerlas, pero haberlas haylas, por si las moscas, yo voy a pedir un deseo. No para mí, para Petete.


Petete era un personaje de historieta argentino creado por Manuel García Ferré, un pingüino de color rojo, con el pecho y la cara amarillos, que tuvo mucho éxito en Hispanoamérica y España en los años setenta.


Petete, como personaje entrañable, acuñó muchas frases. Yo voy a utilizar dos para despedir este post.


Una decía que: “Una sólida cultura ¡es la herencia más segura!”. Me parece que este libro que se presenta mañana pretende aportar una “herencia segura”, no solo de nuestros padres y abuelos, sino también para nuestros hijos y nietos.


La segunda frase se refiere al deseo que voy a pedir, según recomienda la página espiritual. Los viejos como yo nos acordamos perfectamente del programa de televisión española llamado “El libro gordo de Petete”, donde se emitían pequeños cortos de uno o dos minutos sobre lo más diversos temas culturales. Parafraseándolo, el programa terminaba siempre con la misma frase: “El libro gordo te enseña, el libro gordo te entretiene y yo te digo contento… nos vemos el sábado que viene”.


Los momentos importantes están para vivirlos rodeados de gente que te importa, e importa lo que es importante. La presentación del libro es muy significativa para mí y me gustaría vivirla rodeado de la gente que ha sido relevante en mi vida en estos veinticinco años que llevo en Benalup-Casas Viejas. Gente que, de una u otra forma, han posibilitado que este libro sea una realidad.


Petete está a punto de ser de todos. Es lo que le pasa a los libros cuando se presentan: dejan de pertenecer al autor y pasan a ser de los lectores; también, porque en la misma génesis del libro está el espíritu comunitario en el que se basa. Acompañarlo en su presentación es participar de esa complicidad, es colaborar en la fecundidad de lo colectivo.


Ya sabéis que hace tiempo que me aboné a aquello de “nos leemos en los blogs y nos vemos en los bares”. Así que nos vemos el 11 del 11 a las ocho. (Puede que a las once también, porque se reabre el bar anexo al teatro).


Gracias.
Anterior Sitio de puertas y encrucijadas
Siguiente Las tradiciones se rebelan. Las matuteras. 30

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable: Juana Rosa Berbel.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a Webempresa que actúa como encargado de tratamiento.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad