Seguimos con los documentos del Smithsonian referidos a la vecina Alcalá de los Gazules. También los acompañaremos de fotografías y vídeos que demuestran como Mintz trabajaba un tema desde el punto de vista global tanto en el tiempo como con la diversidad de fuentes.
Han llegado siete cartas manuscritas que se encuentran en el museo de Washington sobre la película Días de la Virgen que el antropólogo americano rodó según el mismo dice (luego tendremos ocasión de precisar): «Un documental, Romería: Day of the Virgin, que filmé en 1982-83, describe el día de la peregrinación, las ambigüedades de las creencias religiosas de los participantes y otras circunstancias relativas a ella» . La primera carta que vamos a utilizar es de 1982 y nos demuestra que fue ese año en el que grabó las escenas de la película, pero que en Indiana terminó de montarla en 1983. La última es de 1987. Todas demuestran el tremendo interés por parte de Mintz y de Jaime Cordero (secretario general de la hermandad) de que la película llegue a Alcalá para que pueda ser vista por los vecinos.
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| Foto Mintz |
Hemos visto otras veces como hasta el 2007 no empezó a llegar a Cádiz el rico patrimonio cultural que Mintz dejó con su trabajo de campo. En el caso de Benalup-Casas Viejas lo explicábamos en el contexto de apatía y desinterés por los temas sociales e históricos. Pero hay más factores como podremos comprobar al estudiar estas cartas entre Jerome Mintz y Jaime Cordero sobre la película de la romería de la Virgen de los Santos.
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| Foto Mintz |
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| Foto Mintz |
Insistir de nuevo en el interés máximo que tiene para ellos que llegue la película a su poder para poder verla en el pueblo. Pero Mintz no consigue resolver las dificultades técnicas y el proceso de terminación de la película se alarga. No será hasta 1986 cuando consiga publicarla, pero en la universidad de Indiana. El 14 de febrero de 1987, 5 años después de la primera comunicación sobre la película, le envía otra carta a Jaime Cordero comunicándole que va a ir a Sevilla a dar una conferencia en mayo de ese año, que irá y que quiere tener la película lista para entregársela a la hermandad. Le pregunta por el tipo de formato de vídeo más común en Europa o en España. De nuevo a vuelta de correo Jaime Cordero le reponde el 5 de marzo de 1987. Tras los saludos protocolarios Jaime se alegra de su próxima venida a Sevilla «y porque definitivamente podremos conseguir la copia de la tan deseada película. Respecto a esto último te informo que los sistemas utilizados en vídeo en nuestro país son dos: Beta y VHS». Después se despide afectuosamente. La última carta que tenemos es de fecha 18 de abril de 1987. En ella Mintz le informa con tristeza a Jaime Cordero que no puede ir a Sevilla en mayo debido a problemas de salud. Pero le dice que le mando al antropólogo de la universidad de Sevilla Salvador Becerra una copia del film en 16 mm para su exhibición durante la conferencia y que después ha ordenado que se le entregue a la hermandad de la que él es el secretario. «Por favor avísame cuando la recibas. Me siento responsable porque la película vaya a parar a la Hermandad, donde espero sea acogida con los mismos sentimientos cálidos con que yo la produje».
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| Foto Mintz |
En 1987 Mintz enferma de Leucemia y ya no podrá venir más a España. Murió en 1997. En medio consiguió mandar la película pero en formato vídeo de tal forma que en Alcalá no se pudo ver. La enfermedad y las dificultades técnicas lo impidieron pese al interés de ambas partes. Además de eso todas las cartas demuestran el grado de empatía y amistad al que habían llegado las dos familias. En todas además de los saludos protocolarios informan sobre sus mujeres e hijos y preguntan por el de la otra parte. Visionando la parte de la película donde interviene la familia de Jaime Cordero se confirma esa persistencia empática con la que trabajaba Mintz y el grado de colaboración e implicación de la familia Cordero. Es decir, que el hecho de que no se pudiera ver en Alcalá la película en su momento no se debió al desinterés o la apatía cultural por ninguna de las dos partes, sino a las diferencias tecnológicas entre EEUU y España y a la enfermedad de Mintz que al final malogró su pretendida conferencia en mayo de 1987 en Sevilla.






