La Segunda República imbuida del regeneracionismo de izquierdas parte de la base que España está muy mal, sobre todo la rural, y que hay que regenerarla, cambiarla. Centra sus esfuerzos en la reforma agraria, territorial, religiosa, social, militar y educativa. Dentro de este apartado las misiones pedagógicas tuvieron un protagonismo especial.
En carta de fecha 14 de agosto de 1934 del patronato de las misiones pedagógicas al alcalde de Medina le comunica lo siguiente: ”Tengo la satisfacción de comunicar a U.S. que el PATRONATO DE MISIONES PEDAGÓGICAS se propone llevar a esa localidad el segundo Museo Circulante de Pintura para su exposición pública y gratuita desde el domingo 2 al viernes 7 de septiembre… Con el Museo irán colaboradores del Patronato encargados de su instalación, de guiar a los visitantes, dar explicaciones ante los cuadros y celebrar otros actos culturales”.
En el documento que adjunto se observa la calidad de las obras expuesta. Los «misioneros» eran grupos de jóvenes intelectuales, estudiantes, artistas y enseñantes -éstos eran la mayoría- que compartieron los ideales de la Institución Libre de Enseñanza. Su participación era voluntaria, por lo que algunos sólo estuvieron en dos o tres misiones, y otros, repitieron con frecuencia. Entre los intelectuales más conocidos que participaron destaca Alejandro Casona, García Lorca, Luis Cernuda, Rafael Dieste, María Moliner, María Zambrano, etc. Todos representaban, frente a la educación represiva clásica basada en aquello de “la letra con sangre entra”, la utopía de la educación popular, de enseñar deleitando.
Sergio del Molino habla en su libro la España vacía de estas misiones pedagógicas: “Resulta que la primera misión pedagógica española tuvo como destino Las Hurdes. Cuando los pedagogos modernos se propusieron rescatar al campo español de su ignorancia, empezaron por la comarca maldita…El proyecto era de una sencillez y de una ingenuidad propias de apóstoles y cristiano primitivos. Consistía en llevar la cultura a los rincones más aislados y remotos del país. La cultura a lo grande: la poesía, el teatro, la música, la pintura y el cine. Pero no de la mano de cualquiera, sino con la guía esforzada y cariñosa de los propios poetas, actores y artistas, transformados en misioneros. El Patronato de las Misiones Pedagógicas fue una de las primeras instituciones que se crearon al proclamarse la Segunda República en 1931… Un vicio de los entusiastas es su tendencia a exagerar. Sucede a menudo en España, donde los entusiastas han sido pocos pero casi siempre se han colocado cerca de los micrófonos. Cuando se habla de las misiones pedagógicas… se suelen glosar como un proyecto revolucionario de alcance muy hondo” Se exagera mucho…. Porque las misiones, como todo lo que salió de la casa madre de la Institución Libre de Enseñanza, eran un laboratorio y un proyecto de transformación social a larguísimo plazo… Como tantos otros proyectos reformista de la República, el de las misiones fue terriblemente modesto en sus resultados si se les compara con sus ampulosas declaraciones de principios. Planes pensados para transformar el país y llevarlo a la democracia, la prosperidad y el estándar de vida de Europa se quedaron en unas cuantas excursiones a pueblos de las cercanías de Madrid donde grupos de jóvenes cultos montaban funciones de teatro y leían romances castellanos. Era poca cosa, pero muy poco era también muchísimo en un país donde nadie había ido nunca a un pueblo perdido a llevar un paquete de libros. Fue el desastre posterior, la devastación de la guerra y la inquina con la que Franco aplastó todos esos embriones de cambio lo que propició su exaltación e hipérbole”.
En Casas Viejas la llegada de la guerra en julio del 36 impidió ver el sueño de José Suárez Orellana hecho realidad. Durante el franquismo los equipamientos educativos son escasos, insuficientes y malos. Habrá que esperar a 1969 para que se construya el C.P. Padre Muriel, por lo que este colegio celebrará el año que viene su cincuenta aniversario, gran noticia. Pero sobre todo a la Democracia para que se consigan unas infraestructuras educativas de calidad. Con las perspectiva histórica adecuada y parafraseando a Suárez Orellana, la iglesia fue obra de la Restauración monárquica, el cuartel del franquismo y los equipamientos educativos de la Democracia. No se puede entender el Benalup-Casas Viejas actual sin conocer los cambios educativos acaecidos. Todas las transformaciones han sido muy importantes, pero las de este campo más, al menos, eso creo yo. En el próximo post de esta serie me extiendo sobre esto.


