Dice el refrán que las alegrías duran poco en la casa del pobre. A estas altura de la historia el asunto de la segregación había monopolizado todo el transcurrir político de Medina y Benalup. Hasta agosto el partido iba favorable a los intereses benalupenses.
Pero se celebró un pleno que era simbólico, pues no se podía decir nada en concreto a corto plazo, pero sí a medio, como después demostraron los acontecimientos. Las fotos de la portada son para el exterior y el interior del Ayuntamiento el 25 de agosto y para el primer libro que se escribió sobre la historia de Benalup-Casas Viejas.
Salvo una entradilla para la romería el segundo y tercer piso se le dedica a la segregación. Se narra escuetamente como ocurrieron los hechos y las consecuencias que tuvieron. Mientras que los asidonenses lo vieron y percibieron como un acto en defensa propia, los benalupenses como un secuestro puro y duro. El segundo piso es para como lo vio la prensa y el tercera para como lo percibió el carnaval benalupense. Con rabia, con resignación y con desencanto.
La contraportada está dedicada al mundo de la cultura y la recuperación histórica. Para Antonio Luis Rodríguez Cabañas, el autor del libro citado, Mintz, Martí Más Cornella que empieza a venir a investigar el Tajo de las Figuras este año y Emilio Mate que actuó como verdadero mecenas de López del Río con su película sobre Casas Viejas.
Este 1985 no fue buen año, pero este pueblo está habitado por gente invencible, no porque no las derroten, sino porque no se rinden.



