Y vamos por el último post de esta serie dedicada a los BOP de Cádiz de 1835 a 1885. Nos vamos a centrar en los socorros a los más necesitados que el Ayuntamiento de Medina destina para Casas Viejas. En un principio, es una simple referencia a ellos en el BOP de 22-11-1879, pero si profundizamos podremos obtener bastante más información. Como hemos visto en otros post de esta serie los servicios públicos, lo que hoy llamamos el estado del bienestar no corrían a cargo del Estado ni de las Comunidades Autónomas, que no las había pues después del Decreto de Nueva Planta se impuso el centralismo.
La ayuda a los más necesitados siempre había corrido a cargo de la Iglesia o las personas más pudientes, era una forma de demostrar la superioridad y de darle estabilidad al sistema. Con la incipiente creación del estado moderno que comienza en el siglo XIX los municipios empiezan a participar en este tipo de caridad. Otra cosa es la solidaridad entre iguales que siempre la hubo, la hay y posiblemente la habrá. Se financiaban a través del caudal de propios. Otro hilo conductor de estos post es que Casas Viejas surge como población estable con la oposición del Ayuntamiento de Medina a base de asentamiento ilegales de chozas. Ni a la oligarquía ganadera asidonense que controla el Ayuntamiento le interesa su crecimiento y consolidación pues peligran los pastos que alquilaban de los bienes de propios, ni a la población en general que no querían que su amplio término municipal se reduzca. En el BOP de 22-11-1879 aparece el siguiente anuncio: “Se acuerda destinar para socorro de los pobres enfermos de la aldea de Casas Viejas, una parte de la consignación que para este efecto figura en el presupuesto municipal”. Se trata de un extracto del cabildo del Ayuntamiento de Medina del 13 de septiembre de ese año.
Podemos intuir que por primera vez se tienen en cuenta a los pobres enfermos de Casas Viejas dentro del presupuesto destinado a la caridad municipal. Si acudimos al acta de dicho pleno capitular confirmamos esta tesis y podremos disfrutar con los detalles: “Acudiendo a las reiteradas reclamaciones que continuamente vienen haciendo un crecido número de enfermos pobres desvalidos que existen en la Aldea de Casas Viejas, se acordó que de las quinientas pesetas consignadas en el presupuesto municipal con destino a socorrer de pucheros y medicinas a los vecinos que lo necesiten, se destinen setenta y cinco pesetas para distribuirlas entre los enfermos de dicha Aldea, justificándose el gasto por papeleta o receta del facultativo, y con la firma del Sr Alcalde de Barrio, como se hace en esta localidad”. Leemos como la medida se toma ante las protestas de los pobres enfermos de Casas Viejas, los cuales hasta este momento no tenían derecho a estas prestaciones. No tengo claro si esas protestas en realidad la harían efectivamente los pobres enfermos de Casas Viejas o alguien con más posibles en su nombre. La segunda parte del texto nos indica claramente que a partir de ahora una parte del presupuesto existente para tal fin se destinara a Casas Viejas. En la tercera se regula el procedimiento para la justificación legal. Es curioso constatar de nuevo como hasta 1879 a los habitantes de Casas Viejas no se les consideraba con los mismos derechos que los de Medina. Es curioso la palabra «pucheros». No se trataba de que se le facilitara gratuitamente cocidos de garbanzos. La palabra puchero viene del latín pultarius (recipiente culinario alto,puchero, generalmente de barro o metal, para elaborar sopas y gachas). … En catalán puchero se dice perol. Luego uno de los guisos que se elaboran en este recipiente o perol se les llama de esa forma. En el mundo musulmán ocurrió igual con el tallín.
Pero este acuerdo municipal no significaba que el tratamiento igualitario de los pobres de Medina y de Casas Viejas se perpetuara inmediatamente. De hecho hay otra acta capitular, seis años más tarde, del 18-7-1885 que su especificación demuestra que la práctica tardaría en consolidarse: “Se dio cuenta de la factura de los socorros de pucheros y medicinas prestados a los enfermos pobres de la Aldea de Casas Viejas, y se acordó se formalice su importe en la misma forma y condiciones en que se hace respecto a los facilitados en esta ciudad».
Es un ejemplo más de la dependencia política, de la marginalidad, del aislamiento, del tratamiento periférico con el que se consideraba Casas Viejas. Estas características van a perdurar hasta la actualidad, aunque las formas no sean las mismas. El estado lamentable de las vías de comunicación del entorno es un ejemplo palpable de lo que comento.
Y con esto llegamos al fin de esta serie sobre Casas Viejas y el BOP de 1835 a 1885. La verdad es que he disfrutado mucho analizando y profundizando las noticias y anuncios que aparecían sobre este pueblo. Alguien puede pensar que se podría seguir haciendo sobre los años posteriores, pero el problema es que a diferencia de estos cincuenta años, aunque la Diputación tiene los BOP digitalizados no se pueden consultar por Internet, pero sí en la sede física de la Diputación. Por ello, si algún lector que viva en Cádiz se ofrece a extraer todo lo que aparezca en los BOP posteriores a 1885 y me los pasa yo estaría encantado en hacer post sobre ellos. Si no hay voluntarios para ello y hay una demanda importante entre mis lectores podría plantearme pasarme este verano algunas mañanas por el Palacio de la Aduana. Si tampoco hay petición expresa lo mismo decido consultarlo de todas formas. En definitiva, que casi con toda seguridad seguiré haciendo post sobre noticias y recortes del BOP relacionados con Casas Viejas.


