![]() |
| Fotografía Isabel Mateos y Andrés Barberán |
Antonio y Baltasar Alcántara Serrano fueron las dos personas que más repitieron como alcaldes pedáneos en la primera mitad del siglo XX; esto fue debido a su cercanía a los propietarios de Casas Viejas y, por tanto, al ayuntamiento de Medina Sidonia, donde los grandes propietarios eran concejales. Sus hijas fueron de las primeras mujeres que se incorporaron al mundo laboral, bien fuera gestionando una guardería infantil, el teléfono o algún comercio.
Carmen Alcantara la propietaria de la tienda cuya puerta analizamos hoy fue de las pocas mujeres benalupenses que hicieron el servicio social, como demuestra este documento de noviembre de 1941. También se encargaban de repartir los periódicos ellas o los muchachos que se criaron con ellos. La cercanía al poder posibilitó que las mujeres Alcántaras tuvieran más fácil el acceso al mundo laboral que la mayoría de las mujeres benalupenses.
Las hijas de Antonio regentaron hasta los años ochenta dos de los establecimientos comerciales más importantes del pueblo, uno en la calle Doctor Rafael Bernal y otro en la calle Medina, especializado en porcelanas y vajillas de alta calidad. En este caso estamos ante unas de las tiendas más importantes del pueblo hasta los ochenta. Estamos ante un uso comercial, pues el uso residencial se reservaba para su vivienda de la Alameda, junto lo que hoy es el bar Ricardo.
Esta posición cercana al ayuntamiento de Medina y a los grandes propietarios, les permitían ser de los comerciantes con más poder y prestigio del pueblo. Un testigo de la época nos cuenta que : «esta imagen me trae gratos recuerdos de cuando era niño. Ahí se exponían los juguetes de los Reyes Magos. Aunque algunos solo los veíamos en el escaparate».
![]() |
| Foto Mintz |
El desnivel de la calle se salva con un umbral de hormigón. El vano tiene dintel, y el marco y la puerta son de un color fucsia intenso. El predomino del cristal se explica por la necesidad de vender las veinticuatro horas. En la actualidad, el establecimiento está cerrado, pero su estado de conservación es bueno. No obstante, la soledad y la no ocupación del local contrasta con el poderío de esta tienda hace relativamente poco tiempo e indica que es necesario un plan de rehabilitación integral de toda esta zona como ya tendremos ocasión de insistir cuando nos detengamos en otros locales de esta calle.
Calle Independencia, 2


