El Juez de Medina Sidonia ante las denuncias de José Olivencia opta por una doble vía. Por un lado abre nuevas diligencias sobre el hurto de los cochinos, ya que el hecho no se había denunciado.

De cierta manera constituye por un lado una llamada de atención a la actuación por unos hechos, el robo de unos cochinos, que no se han denunciado, por otro, se investiga si José Olivencia había sido el autor de ese robo:” Apareciendo de los hechos que se contienen en la anterior denuncia-comparecencia, la existencia de un hurto o robo de unos cochinos de la propiedad de D. Miguel Reyes, de cuyo conocimiento se ha dado cuenta a este Juzgado, instrúyanse las correspondientes diligencias previas independientemente de las principales que originaron las presentes, recibiéndose declaración del denunciante sobre dichos extremos…” Tomada declaración José Olivencia Domínguez se reafirma en que no sabe nada del citado robo de los cochinos.


La segunda decisión es trasladar la causa al Juzgado Militar de Cádiz, dada la condición de guardia civil de los denunciados. “Habida cuenta de la condición de aforados de guerra que recae en los denunciados, no es competente esta jurisdicción para conocer de los hechos objetos de la denuncia, por lo que procede pase la misma a un Juez militar de la plaza de Cádiz, para que las continue, en esclarecimiento de los hechos acaecidos, hasta consulta”. 


Pasada la causa al juzgado militar de Cádiz, allí se continúan las diligencias. Se vuelve a tomar declaración a José Olivencia Domínguez, que la hace en los mismos términos. También le toma el juez declaración al cabo 1ª del Destacamento del Carrizuelo el cual niega la denuncia de José Olivencia. “Que el paisano José Olivencia Domínguez, fue detenido por un grupo de la Guardia Civil. Que obedecía órdenes del declarante, el veintitres o el veinticuatro de enero, sobre el medio día, y por sospecharse fuera dicho sujeto autor del hurto de unos cochinos de la propiedad de Miguel Reyes que se encontraba en la finca de los Tejones, ya que el Olivencia Domínguez es persona que está fichada por el puesto de la Guardia Civil de Benalup de Sidonia como ratero y maleante y que el pasado año ya tuvo que ser interrogado por el hurto de unos cochinos de la propiedad del referido Miguel Reyes, de cuyo hecho su mismo hijo mayor Leopoldin  “Les declaró al manifestante que su padre José Olivencia Domínguez y otro hijo menor de éste se habían comido los cochinos que decían que se habían ahogado”. Que es completamente incierto que cuando fuera detenido el Olivencia Domínguez y conducido al Destacamento del Carrizuelo en aquellas fechas a las órdenes del que declara fuera éste objeto de malos tratos ni por el que dice y por ningún Guardia afecto a su mando, y por tanto nada más lejos de la verdad que esposado fuera colgado de una vida de una habitación por el Guardia. No habiéndosele dado vergajazos en ninguna parte del cuerpo y si puede decir que le dio café y tabaco, que le fue servido por el Guardia de cocina en dicho Destacamento. … Que el concepto que le merece al declarante, el paisano José Olivencia Domínguez es pésimo pues aparte de ser ratero y maleante según dejó declarado, es persona de las que se sospecha que sirve de enlace a las partidas de bandoleros que pululan por aquellas cercanías y nunca ha sido adicto al Movimiento Nacional”. 


El cabo 1º no sólo acusa de falsa denuncia a José Olivencia, sino que lo tacha de ratero, maleante y contrario “al Movimiento Nacional”, según los informes del cuartel de la Guardia Civil de Benalup de Sidonia, informes que como veremos más adelante no sólo son falsos, sino todo lo contrario. Pero sobre todo, contextualiza su actuación en la persecución y exterminio de cualquier foco de resistencia como los maquis, hecho que para el régimen era de vital importancia. 


Seguidamente el juez militar toma declaración al Guardia Civil P.M.J que sostiene los mismos argumentos que el cabo, negando cualquier tipo de maltrato o tortura. El Juez militar decide entonces realizar un doble careo. Por un lado entre José Olivencia y el cabo 1º y por otro entre el carbonero y el Guardia Civil. Eso será objeto de la próxima entrega.
Anterior Puertas de Benalup-Casas Viejas 26. Puerta de la familia Cózar Rodríguez
Siguiente Patrimonio cultural familiar de B-CV. Carnaval. La familia Gallardo. 3

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable: Juana Rosa Berbel.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a Webempresa que actúa como encargado de tratamiento.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad