Ángel Guillén Benítez “Angelín”, el más pequeño de los seis hermanos. Nació el 5 de agosto de 1929. Al poco de nacer él, falleció su mamá y unos cuantos años después su padre, lo educó su madrina. Para obtener una educación, se matriculó en el seminario. Él realmente no tenía vocación, pero como ayudaba en misa en Benalup, decidieron mandarlo, así tenían una boca menos que alimentar y de paso estaba bien visto socialmente tener un hijo cura.
Este era el camino más certero para un niño pobre con ganas de estudiar. Sus años en el seminario los recordaba con un sabor agridulce. Fue duro, pasó necesidades. La dieta era muy poco variada, basada sobre todo en legumbres, especialmente garbanzos y con poca sustancia. Por otro lado, le dio una formación increíble que unida a sus cualidades innatas hicieron de él un ser muy culto, un humanista. Después de ocho o nueve años allí y cerca ya de cantar misa, antes de hacer sus votos, dejó sus estudios religiosos. Hace la mili y le pide salir a María Orellana, joven de 14 años de la que se enamora. El ejército le permite tener un techo y un plato de comida en la mesa, lo que le facilita compaginarlo con los estudios de Magisterio. Ha de reengancharse después de concluido el servicio militar obligatorio. Asciende a cabo primero, es telegrafista y clases de alfabetización. “¿Cuántas cartas escribiría a novias, madres, hermanos…de compañeros analfabetos?”. Una vez que se titula deja el ejército.
Su primer destino, como maestro, fue a San Fernando, con un sueldo de 700 pesetas (cree recordar su hijo). Transcurre unos años, hasta que es destinado a Benalup, su querido pueblo, del que tuvo que irse demasiado pequeño. Volvía hecho un hombre y con la intención de poner todo lo aprendido al servicio de sus vecinos. “Sólo a través de la educación mejoran las personas, sólo la educación te hace libre…” era un enamorado de su profesión. Estuvo como maestro en su pueblo desde 1958 a 1968.
Se casó en 1960 con María Orellana Correro, pronto tuvieron su primer hijo, al que bautizaron con el nombre de Idelfonso José,. Al año y medio nace Juan Luis y en 1966 nace Ángel Eugenio. En los años 60 se implica concienzudamente con el pueblo, con la Educación y el Carnaval. Toma conciencia política sobre la necesidad de conseguir la independencia de Benalup, evidente en algunas letras de carnaval. En 1969, al ser un maestro con muchos años de experiencia en la Escuela Pública, solicitó un empleo en Cádiz, y se trasladó allí. De esta manera ofrecía oportunidades educativas a sus tres hijos, ya que en Benalup no había Instituto de Bachillerato, ni maestros suficientes para asegurar la enseñanza a todos los niños. Nuevamente deja su amado pueblo, su familia y amigos.
Aunque al vivir relativamente cerca, visitaba frecuentemente su pueblo. Vivió a caballo entre Cádiz y Benalup. Pues no había viernes que no pusiera rumbo a Benalup, para visitar a su familia y amistades. Su primer destino en Cádiz fué el Colegio Salesianos dónde estuvo un par de años. Luego en el Colegio Fray Félix. Comenzaron sus problemas de salud, convirtiéndose en un enfermo renal crónico, sometido a muchas cirugías, que culminaron con la extirpación de un riñón en el año 1976 aproximadamente. En esta época trabajaba en el Colegio Manuel de Falla. Fue uno de los impulsores de la segregación ,al igual que otros muchos vecinos del pueblo. Fue una persona apreciada y escuchada por los vecinos. Muy valorado por su carisma y personalidad. Su cariñó por sus gentes y su bondad le permitió tener una multitud de amigos. Fallece el día 26 de Abril de 1987 a los 57 años de edad, sin poder disfrutar de la deseada segregación de Benalup de Medina Sidonia.
Cuando la Comitiva funeraria llega desde Cádiz al pueblo, su último viaje por esa carretera que tantas veces transitó en uno y otro sentido, queda patente el cariño y aprecio que le tenían. Un recibimiento en una alameda abarrotada demuestra la dimensión que como persona tenía (Del trabajo de Celia Moreno Guillén)

El carnaval era una de sus pasiones… Su hijo Ángel Eugenio, me comenta : “Me parece verlo cantando, golpeando con los dedos sobre la barandilla de las pasarelas (existentes en la zona por dónde el vivía), las sílabas de los versos de cualquier pasodoble de cualquier comparsa. La primera agrupación que escribió Angel Guillén fue “LOS PIRATAS”, apenas habían ensayado, cantaban con los papeles en las manos. Juan “ El Traco” , me comenta que la única estrofa que recuerda de esta agrupación es:

El carnaval era una de sus pasiones… Su hijo Ángel Eugenio, me comenta : “Me parece verlo cantando, golpeando con los dedos sobre la barandilla de las pasarelas (existentes en la zona por dónde el vivía), las sílabas de los versos de cualquier pasodoble de cualquier comparsa. La primera agrupación que escribió Angel Guillén fue “LOS PIRATAS”, apenas habían ensayado, cantaban con los papeles en las manos. Juan “ El Traco” , me comenta que la única estrofa que recuerda de esta agrupación es:
“somos los más fieros de “tos” los piratas
por eso nadie nos echa la pata”.
Posiblemente yendo “pa” Medina tuvieron una pelea, esto es lo que cantaban:
“En medio del camino tuvimos pelea
al capitán Trueno le han cortado una oreja
al pobre Jabato lo han dejao cojo
y al del catalejo le han saltao un ojo”.
En el año 1961,presentó su segunda agrupación llamada “LOS INDIOS”. Cantaban un cuplé dedicado a la falta de un espacio ajardinado para poder pasear que decía así:
“Qué pena que en este pueblo no se pueda pasear
porque en el sitio que hay esta puesto un muladar.
Ese paseo del Cañuelo estaría muy bonito
todo sembrado de flores y en medio unos banquitos
“pa” allí tranquilito la “pava” pelar.
ESTRIBILLO
Cuidado con estas flechas
que llevan en la punta un imán.
Por algo la solicitan
más de cuarenta mocitas
y ellas que digan porqué será”.
En 1978 resucitan las fiestas de carnaval, hubo que esperar para ello un cambio de régimen político en el país con la muerte de Franco en 1975, la Ley de Reforma Política del 76, las elecciones del 77 que ponen en marcha la Constitución que se aprobaría en el 78, es decir la vuelta a la democracia. Del 78 al 82 domina la figura de Angelín. Es un periodo de especial efervescencia para el pueblo, tanto política, como cultural o deportivamente. No sólo son los años de la recuperación del carnaval, también de la reactivación del proceso de la segregación, el nacimiento del maratón o del concurso nacional de cante flamenco.
Como ya ocurrió en los años sesenta las agrupaciones se van a dividir en dos grandes tipos. Aquellas, del grupo de los educados, que siguen la senda del carnaval gaditano y aquellas que siguen la tradición del carnaval de pueblo tradicional, donde dominan los temas sexuales y los cotilleos y asuntos particulares ocurridos durante el año. Va a ser el modelo de los primeros el que se imponga, siendo los «Segaores» de 1978 el gran ejemplo a seguir. Tres son las almas de esta agrupación Paco Ríos, Colmena y Angelín. El carnaval murguero, más social, más popular, basado en rumores, críticas y acontecimientos cotidianos iría desapareciendo poco a poco hasta su absoluta desaparición actual. A partir de la agrupación de Los «Segaores» salen dos grupos cuya competitividad está en la base de que asistiéramos a una de la etapa más rica y creativa en la historia del carnaval benalupense. Un grupo al que la gente lo consideraba más progresista políticamente, liderado por Angelín y otro que lo situaban en la órbita centrista capitaneado por Paco Ríos… Aunque las causas de la separación no fueran ideológicas, sino la distinta manera de entender el carnaval. Del primero salen agrupaciones como Ecos del Pueblo, Los Juglares, los Cosacos o Primavera (la última de Angelín) y del segundo los Travoltas, los Chumberos…

