Mañana sábado los que vivimos en Benalup-Casas Viejas tenemos la posibilidad de asistir a uno de los tres magníficos conciertos que se celebran esta noche en la localidad. En la sala Skándalo actúa el rapero Flamenco Haze, en Fair Plair el cantautor gallego Andrés Suárez y en Utopía María del Mar Rodríguez Carnero más conocida como La Mari de Chambao. Todos los días no coinciden tres artistas de este nivel en un mismo pueblo, y todos los pueblos, y menos con siete mil habitantes, pueden disfrutar de semejante oferta.
Aunque el Ayuntamiento de Benalup-Casas Viejas colabora con la organización, se trata de iniciativas privadas. Es este admirable espíritu empresarial una de las razones que explicaría este fenómeno, que además de analizar, es justo valorar y agradecer. Además, creo que es un síntoma de que la demanda existente puede ser excelente y aplicable a otros campos del turismo, no sólo los acontecimientos musicales. No sé cuanto tiempo van a durar este tipo de oferta, pero el tiempo que lo haga habrá que disfrutarlo.
Aunque el Ayuntamiento de Benalup-Casas Viejas colabora con la organización, se trata de iniciativas privadas. Es este admirable espíritu empresarial una de las razones que explicaría este fenómeno, que además de analizar, es justo valorar y agradecer. Además, creo que es un síntoma de que la demanda existente puede ser excelente y aplicable a otros campos del turismo, no sólo los acontecimientos musicales. No sé cuanto tiempo van a durar este tipo de oferta, pero el tiempo que lo haga habrá que disfrutarlo.
A mí me gustaría asistir a los tres, pero lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible. Haze tiene un recorrido vital y manda un mensaje en sus letras que me interesa mucho. Tiene una canción que yo he utilizado muchas veces en clase para motivar a mis alumnos «Que bonita es la infancia», un canto a la educación y a los estudios y una crítica a los que se creen más listos e interesantes por no estudiar. Me la paso en 2005 un alumno que yo quiero mucho, mi Papeletas y desde entonces he recurrido mucho a ella. Ahí va un representante de mi familia, mi heredero masculino. Espero que Haze la cante, la escuche atento y la tenga en cuenta en su futuro. Termina con una preciosa frase: «Aquel que se hartaba de estudiar, mientras tú jugabas a la play….» Muchos de mis alumnos/as van a asistir al concierto, ojalá capten el mensaje sobre la importancia de la cultura y la educación como ascensor social que transmite Haze. En este pueblo la educación sigue siendo tan importante, como el agua en el mes de abril o de octubre que ya preocupa la sequía.
A Fair Play irá mi heredera femenina. Allí escuchará a Andrés Suárez, el cantautor gallego que está enamorado de Cádiz. La verdad que yo no lo conocía, pero por lo que me dice Irene está considerado como unos de los cantautores con más personalidad del momento. Me ha encantado esta canción de los Números Cardinales. Siempre es un poco duro que alguien que sepa más que tú de un asunto te dé lecciones, lo que ocurre que en este caso se endulza el tema porque se trata de mi hija, y tanto en esto como en cine todas sus aportaciones son estupendamente bienvenidas. Seguro que Andrés Suárez habla del encanto de esta tierra y de su travesía desde que empezó a cantar en los pasillos del metro de Madrid a la sala del Fair Play de Benalup-Casas Viejas que cantará mañana.
El que suscribe irá a Utopía a escuchar a la Mary de Chambao. Me ha costado mucho trabajo conseguir las entradas, pues cuando fuimos a comprarlas estaban agotadas, y nos tuvimos que apuntar a la reserva. Desde hace mucho tiempo que me gusta la Mari, como canta, como diría un amigo mío. Esa fusión, esa mezcla, ese rebujo, el pelo despeinado o la ropa desenfadada, el salirse del cliché… me parece que refleja perfectamente la esencia andaluza. Tengo pendiente leerme un libro suyo; « Enamorá de la vida, aunque a veces duela. Con cáncer también se crece», un libro en el que cuenta su experiencia personal sobre la enfermedad.
De La Mari de Chambao pondría muchas canciones, pero voy a elegir dos. Una la de papeles mojaos, que viene muy a cuento con la idiosincracia de este pueblo, hecho de llegadas y venidas. La segunda Duende del Sur, también aplicable a este pueblo que está en el sur del sur.
Habrá muchos benalupenses que no puedan o no quieran ir a ninguno de los tres conciertos. Seguro que han asistido a otros o tendrán oportunidad porque la programación es magnífica. Por citar sólo algunos nombres de los próximos conciertos ya programados podemos mentar a la chirigota del Selu, a Andy y Lucas, a Javier Rubial o a los Secretos. Yo creo oportuno reflexionar sobre esta tendencia, aprovechando que coinciden estas tres figuras de talla nacional. Y de paso poneros estos cuatro vídeos para que disfrutéis un rato de buena música.
Le pregunto a Balbino Barberán, responsable de producción de Stay Alive 720, la empresa que trae a Andrés Suárez, si tiene alguna explicación sobre esta impresionante oferta musical que hay en el pueblo en este año. Me dice: «Sin profundizar mucho daría dos razones. Por un lado, Benalup creo que es de los pueblos que tradicionalmente más cultura consume. Tenemos una banda municipal que no tienen muchos otros pueblos desde hace ya décadas, en carnaval sacamos más agrupaciones que el resto, grupos también tenemos un montón, muchos jóvenes que cantan… Y por otro creo que si no tenemos otras cosas para atraer turismo, clientes,…pues nos hemos desarrollado en estos últimos años como la capital de la música. Por ejemplo nosotros hemos metido este sábado unas 300 personas y seguramente del pueblo no haya más de 70-100. Aún así es algo totalmente anormal lo que pasa por Benalup durante el año. En cuanto a música, me refiero»
En resumen, me parece que estamos de enhorabuena por la racha tan estupenda que estamos pasando de magníficos conciertos en nuestro pueblo, y los tres de este sábado que estoy comentando no son más que un botón de la muestra. Esta impresionante oferta musical no tiene parangón en el tiempo y casi en el espacio, sobre todo, en lugares de parecido tamaño y situación al nuestro. En un pueblo donde por mucho tiempo hemos estados castigados al fatalismo, al ninguneo y a la marginación esto siempre constituye una buena noticia. Y a mí me parece que además hay que valorarla en su justa medida y en su justo tiempo, para que luego cuando ya no lo tengamos no nos arrepintamos de haberlo disfrutado y valorado adecuadamente. Por lo que a las causas de este fenómeno respecta soy consciente de que me faltan razones para explicarlo, si se te ocurren algunas, te agradecería tú comentario.
