A Manolo Cepero le encanta este sitio, a mí me llevó a verlo en 1992, el primer año de estancia en Benalup, luego he ido muchas más veces y me consta que ha hecho de anfitrión o Cicerón de él muchísimas veces. Recuerdo una anécdota. Aquel año nos invitaron a la boda de Carlos Reina y Chary Cruz. Manolo trabajaba en el convite, me di cuenta que era voluntario, le pregunté a mi amigo Mario que si era familia de alguno de los dos y este me contestó que lo que pasaba es que Carlos era de Jerez que si se casará él que eran amigos de toda la vida no le ayudaría nadie. “La gente de Casas Viejas somos así”. Luego, hasta personalmente, comprobé que José tenía razón, la gente de este pueblo se vuelcan con los que vienen de fuera y las visitas que ha hecho Manolo Cepero a este paraje con tanta gente de fuera lo demuestra. Creo que no sería exagerado afirmar que las cuevas de los ladrones la conocen más gente foránea que lugareños. Primera característica general de este pueblo.
Mi amigo Manolo Cepero se une al carro de los que me están enviando material para que publique post estos días. Ayer recibí unas fotografías maravillosas sobre una excursión que ha hecho recientemente a las cuevas de Pretina, de los Ladrones, el arroyo Gallardo, la Garganta el Cuerno o la sierra de las Momias (que de todas estas formas se conoce el lugar). Se me ocurren tres reflexiones a vuela pluma.
El lugar es un paraíso, arqueológicamente, artísticamente, geológicamente, paisajísticamente o desde el punto de vista de la flora y fauna. Existen una importante colonia de tumbas antropomórficas, en la denominada loma de los muertos, donde originariamente los cadáveres se cubrían con enormes losas de piedra. Posiblemente el nombre de sierra de las Momias le viene por estos enterramientos. En este lugar concreto hay cuatro abrigos con pinturas neolíticas rupestres, pero en los alrededores son muchos más. Geológicamente dominan los taffonis, numeros os abrigos, cuevas y formaciones rocosas que la erosión ha ido modelando a través de miles de años en las lajas de arenisca que han conformado un maravilloso paisaje de formas caprichosas. La vistas son inmejorables, se puede ver toda la sierra momia, B-CV, los dos pantanos, el parque de los alcornocales… Terminar este apartado destacando que se pueden observar alcornoques, quejigos y acebuches, además del matorral bajo y aromático asociado, como lentiscos, mirtos, palmitos, brezos, aulagas, jaras, hérguenes, coscojas, matagallos, torviscos, lavándulas, romeros y tomillos. En lo que respecta a la fauna es posible encontrarse con ciervos, ciervos y ciervos, además de corzos, zorros, cerdos montunos o meloncillos, además de perdices, aviones roqueros, buitres leonados y otras rapaces. El contexto espacial y temporal del lugar explica la excepcionalidad de la zona, al sur del sur, entre dos mares y dos continentes y con un escaso desarrollo económico que ha permitido su sostenibilidad. Segunda característica de la zona.
Sin embargo, junto a estas buenas noticias aparecen otras que no lo son tanto. Encima de algunas pinturas rupestres neolíticas hay otras de edad contemporánea que demuestran hasta donde puede ser estúpida y dañina la ignorancia, además de atrevida. Los intentos de los gestores del coto de caza por impedir el acceso del público a este idílico lugar de titularidad privada han sido numerosos. Primero se intentó cortar la carretera que une los dos pantanos, luego se han colocado carteles de prohibido el paso ya que el venado se caza al acecho. El venado se ha hecho el protagonista del lugar. La cabra que se pastoreaba y se controlaba ha dejado paso a un rumiante que no deja crecer los brotes de alcornoque y que propaga la seca. Como se ve en una de las fotos se han colocado numerosos puestos de tiros enfocados a los comederos instalados al efecto que además provocan importantes impactos visuales. La verdad es que me planteó que en lugares como en Cataluña, País Vasco o Madrid no ocurrirían cosas de este tipo y se compatibilizarían los intereses de los propietarios privados con los colectivos. Tercera característica.
Considero a Manolo Cepero un prototipo benalupense. Le encanta que venga gente de fuera y enseñar su tierra. Tiene un magnífico Facebook, Descubre Benalup-Casas Viejas que está haciendo una gran labor a corto y sobre todo medio y largo plazo. Las fotos que me mandan me producen una gran alegría. Me van a permitir un post y sobre todo, intuyo que es consciente del privilegio que tenemos de vivir donde lo hacemos y que tenemos que empezar a valorarlo para que podamos disfrutrarlo la inmensa mayoría, no sólo unos pocos. A principio de los ochenta Victor Manuel cantaba “Aquí cabemos todos, o no cabe ni Dios”. Pue eso y aplíquese a la migración, el género, el medioambiente, la política o el patrimonio.









