Estamos estudiando en este apartado de esta serie características generales, ejemplificándolas con un caso concreto. Otro asunto típico es el del funcionario que le dan destino en este pueblo y echa raíces en él, arrastrando a todos sus descendientes. Como pueblo joven y aluvión, siempre Benalup-Casas Viejas se ha caracterizado por acoger muy hospitalariamente a todos los inmigrantes que se acercaban a sus tierras. Personalmente siempre que viene alguien con la intención de estar poco tiempo en este pueblo le advierto que se caracteriza como escribió Antonio Ramos Espejo de ser como una tela de araña, que cuando te atrapa no te deja escapar. La verdad que yo también sé algo de eso.
Este el caso de la familia Sánchez Rodríguez, según los trabajos de Francisco José y Susana Pérez García. “Mis bisabuelos Francisco Sánchez González y Dolores Rodríguez Medina tuvieron 12 hijos. Aunque ellos eran de Bornos, sus hijos nacieron en pueblos diferentes, debido al oficio de peón caminero de Francisco que requería numerosos traslados. Dicho oficio consistía en arreglar diariamente los hoyos producidos por el rodar de los carros y algún que otro camión o por las lluvias.
En Benalup tengo localizadas a tres familias en las que el cabeza de familia trabajaba como peón caminero. La familia Sánchez Rodríguez que tenía su choza en Paternilla, en el cruce de la carretera Medina, Vejer y Alcalá, que es de la que trata este post, la familia Díaz Herrera que tenía la casa en la Venta la Cabrala y la familia de José Román Jiménez, que primero vivían en Cucarrete, a la altura de la Venta del Faisán y luego se trasladaron a la Venta Pareja. En todos los casos se ubican en cruces de carreteras, próximos a su lugar de trabajo. Es gente que viene de fuera, pero echan raíces en este pueblo, ramificándose posteriormente sus descendientes por Benalup-Casas Viejas.
Continuamos con el trabajo de Susana y José Pérez García: «Sus hijas Francisca y Manuela nacieron en Paterna, Lola y Antonio en Bornos, María en Espera, Ana en Medina y Pasión (mi abuela), Carmen y José en Jérez. Después de mucho deambular por la provincia de Cádiz llegaron en 1936 a Benalup, donde tenían amigos, aquí se iba a quedar gran parte de la familia para siempre. Su hija Francisca se casó con Andrés Rodríguez Mateos y pasó a regentar con él el bar de su propiedad. Ana hizo igual pero con Alfonso el de Pérez. Antonio se casó con Leonor Torrejón estableciéndose con toda su familia en Benalup-Casas Viejas. Lola trabajó como costurera y Pasión desempeñó el oficio de niñera, hasta que se casó con Pepe García con el cual tuvo seis hijos, entre ellos mi madre. Su oficio era el del agricultor y ganadero, por lo que vivían en un padrón en las inmediaciones de Benalup. El 26 de noviembre de 2002 se trasladaron a una casa en los alrededores del casco histórico de Benalup. María vivió en Paterna y Carmen en Jérez. En la actualidad viven Pasión y Carmen”
Una de sus hijas María sufrió la dura represión franquista en Paterna, al parecer por haber sido novia de un partidario de la República. Así lo cuenta José Luis Gutiérrez Medina en Casas Viejas. Del crimen a la esperanza:”El terror se cebo en las mujeres… Tenemos diversas referencias sobre la aplicación de purgantes y el rapado del pelo. Lo habitual fue obligar a las torturadas a ingerir casi un litro de aceite, migado en pan. Fue lo que le hicieron a María, la hija de un caminero de los Isletes…”
En la actualidad los descendientes de la familia Sánchez Rodríguez se ha extendido por Benalup-Casas Viejas. Aunque hay en todos los sectores productivos, predominan los dedicados, como su abuelo, al sector servicios. Terminar incidiendo en esa característica de gente acogedora que tiene la de Benalup-Casas Viejas que se ve en muchos ejemplos concretos, por ejemplo en este de la familia Sánchez Rodríguez.
