Pues que estaba yo muy interesado y ensimismado con un proyecto nuevo en el que estoy enfrascado y de repente se me ha encendido una lucecita: hoy es 20 de abril, el mismo día que Serrat eligió para su canción A quien corresponda. “ Hoy lunes 20 de abril de 1981” . Constituye una doble casualidad por el número de día y mes y por el día de la semana. También los Celtas Cortos tienen otra hermosa canción que se llama precisamente 20 de abril, pero en este caso del 90, nueve años después.
Uno no cree en los fenómenos paranormales, en la naturaleza divina del destino, ni en las teorías conspiratorias, y menos si provienen de personajes que me gustan tan poco como Trump. Simplemente es una casualidad que tanto Serrat como Celtas Cortos eligieran tal día como hoy para hacerlos protagonistas de sus canciones.
Lo que ya no creo que sea azaroso es que 39 años o 30 años después sigan pasando, que nos preocupen o nos inquieten, las mismas cosas. Por ejemplo “que a los viejos se les aparta, después de habernos servido bien”. Frase que está plenamente en vigor en tiempos del coronavirus, del estrepitoso espectáculo que están dando las residencia de ancianos y el terrible espectáculo que estamos dando la sociedad completa ante el trato dado, en general, a nuestros mayores. Ya sabemos que Serrat es un clásico y que sus axiomas servían en el 81, sirven el 2020 y lo harán, posiblemente, en el 2040. Todos firmaríamos eso de “Que no nos salen las cuentas,/que las reformas nunca se acaban,/que llegamos siempre tarde,/donde nunca pasa nada”. Y más si cabe en una situación como la que estamos pasando, en la que si algo tenemos claro es que no tenemos nada cierto, nadie sabe lo que va a ocurrir mañana y de a donde nos puede llevar esta epidemia o pandemia.
Curiosamente con el tiempo, en mis ideas me hago más libertario, pero en mis comportamiento más dócil. Llevo a rajatabla aquello de “donde manda patrón, no manda marinero” que me enseñó mi amigo Enrique Carabaza, con el ejemplo, no con las palabras conmovedoras. Así que urge tomar las riendas. Como termina Serrat su canción: “Se sirva tomar medidas y llamar al orden a esos chapuceros que lo dejan todo perdido en nombre del personal. pero hágalo urgentemente para que no sean necesarios más héroes ni más milagros pa’ adecentar el local. no hay otro tiempo que el que no ha ‘tocao’, acláreles quién manda y quién es el ‘mandao’. y si no estuviera en su mano poner coto a tales desmanes, mándeles copiar cien veces que «esas cosas no se hacen». Lo de copiar cien veces no es un recurso didáctico que me guste, pero a Serrat se le perdona todo y esto también.
La otra canción va sobre la nostalgia, aquella que ya no es lo que era antes. Los Celtas Cortos, a manera de la mítica las cuatro y diez de Aute, rememoran una antigua relación sentimental. “Pues es que estaba aquí solo/me había puesto a recordar/me entró la melancolía/y te tenía que hablar”. La nostalgia siempre parte de la tesis de que cualquier tiempo pasado fue mejor, por eso dicen que :” hoy no queda casi nadie de los de antes/y los que hay han cambiado, han cambiado…síii!”. La canción también sirve para recordar los tiempos actuales, cuando maravillosamente explica el clima de desencanto, de escepticismo, de incertidumbre que nos invade. “yo la verdad como siempre/sigo currando en lo mismo/la música no me cansa/pero me encuentro vacío”.
En la lucha contra lo vano, contra el pesimismo, contra la insoportable penuria de la vida vacía nos encontramos. Para darle sentido a la existencia diaria nos inventamos las más variadas de las estrategias. En mi caso hoy ha sido la música, aquella que como dice la flautista Magdalena Martínez:” es el arte más directo, entra por el oído y va al corazón”. La vida con música es más soportable, dice alguien que quiero mucho. Los dos hoy 20 de abril me han entrado por el oído y me han llegado al corazón. Me apetecía compartirlo con vosotros. Por eso, los blogs tienen algo de inmediato, de diario personal. Contra el aislamiento, el individualismo, el egocentrismo y lo mío, tenemos que potenciar lo nuestro, lo colectivo. La solidaridad empieza por compartir, aunque sean dos canciones que casualmente están situadas un día tal como hoy. 20 de abril del 2020.
