Pasamos a la segunda parte del sumario del secuestro de Eduardo Pérez Ruiz. Es curioso como de las 190 páginas de las que consta 19 están dedicadas al secuestro en sí y las 171 restantes a las diligencias en torno a los carboneros que vivían en la choza y que dieron comida a los secuestradores. Como veremos a lo largo de las próximas entradas de esta serie esta importancia que le da la Guardia Civil a la ayuda a los maquis no es casual, sino que responde a una estrategia muy concreta. Estrategia que les va a llevar a ganar esta guerra «que no se acaba nunca». Parece un dato interesante para que este sumario nos ayude a entender el fenómeno de los maquis en los años cuarenta en esta zona, más allá del caso concreto del secuestro de Eduardo Pérez.
Dice así el atestado de la comandancia de Algeciras: “Con motivo de un secuestro realizado por bandoleros en el Cortijo de la “Rejumbrosa” del término de Benalup de Sidonia, de la 237 Comandancia (Cádiz), se dispusieron servicios de reconocimiento, apostaderos y batidas, por fuerzas de esta Unidad en los límites de la referida Comandancia, dando por resultado estos, que cuando el Teniente jefe del Subsector de Facinas, Don José Guirado García, reconocía el dia 27 del actual la parte de Zanona, observó la presencia de tres individuos que se dedicaban a hacer carbón y causándole sospecha su presencia en aquel lugar, fueron debidamente interrogados, manifestando llamarse JUAN COZAR TOCON, de 28 años de edad, ALFONSO ANDRADE TINEO, de 60 años de edad, y SALVADOR ANDRADE RODRIGUEZ, hijo del anterior de 23 años de edad, todos naturales de los Barrios, domiciliados accidentalmente en el “Canuto de los corzos” (Zanona), lo que en un principio negaron haber tenido contacto con los bandoleros, pero como incurrían en contradicciones, se prosiguieron los interrogatorios terminando, por confesar coincidir todos, que en la noche del día 25 del presente mes, se presentaron en la choza que habitan tres bandoleros, provistos dos de mosquetones y uno con escopeta, de los cuales uno era el “Gaznacha” y otro el “Toledo”, desconociendo al tercero, y a los que suministraron pan, comida caliente y noticias de los movimientos de la fuerza, marchando luego los tres en dirección ignorada. En el curso del servicio tuvo también conocimiento dicho Oficial, que José Romero Torres, natural y vecino de Medina Sidonia, y domiciliado accideltamente en Zanona, al personarse en su domicilio el secuestrado
Proseguido el interrogatorio, el José Romero Torres manifestó que en la noche del 24 cuando se hallaba en los Barrios a donde fue a acompañar a su esposa, para que fuera reconocida por el Médico, hicieron acto de presencia en su domicilio tres bandoleros desconocidos y un hijo de él, menor de edad, les facilitó pan que pidieron, marchándose también en dirección desconocida y los que iban armados como los anteriores… se han dispuestos diferentes servicios en todo aquel sector, para seguir la busca y captura de los referidos bandoleros, que de dar resultado favorable, lo pondría seguidamente en conocimiento de su Autoridad… Algeciras 28 de febrero de 1948. Excmo. Sr. Gobernador Militar del Campo de Gibraltar».
Estas sierras que hoy ocupan el parque de los Alcornocales eran en la época que estamos estudiando un bosque animado con abundante presencia de personas. Además de los rancheros, como era el caso de Eduardo Pérez, estaban los carboneros, aquellas personas que durante el verano trabajaban en el pueblo en la siega del trigo y en invierno se iban a vivir a la sierra en una choza para hacer carbón. Este es el caso de la familia Andrade, que nos encontramos al padre Alfonso, al hijo Salvador y al yerno y cuñado de estos Juan Cózar, los tres residentes en los Barrios y que en invierno montaban su choza en Zanona para hacer carbón. Muy cerca del Aciscar donde estuvo Eduardo Pérez Ruiz los tres días secuestrado. Más adelante profundizaremos sobre las relaciones de estos con los maquis.
Nos interesa ahora el dato de que de los seis maquis que integran la partida que secuestra a Eduardo Pérez estos carboneros, por ser de Los Barrios, conocen a dos, «El Garnacha» y «El Toledo». Ambos pertenecientes a la partida de Bernabé López Calle se habían integrado en esta cuando coincidieron en estas tierras de la sierra. Esta partida no tenía un lugar fijo sino que transitaban por la sierra siempre huyendo de la Guardia Civil.
Ya hemos visto otras veces que por el campo de Casas Viejas hubo dos tipos de maquis; los huidos locales, de la Janda y los que provenían de la sierra gaditana y malagueña. De los huidos de Benalup de Sidonia todos se caracterizan por haber sido anarquistas, haber participado en los sucesos con el posterior encarcelamiento, al igual que en la zona republicana en la Guerra Civil. El resto de maquis de la Janda también son de ideología anarquista y reciben ayuda de la CNT. Poco a poco o son eliminados por la Guardia Civil o se entregan o entran a formar parte de la partida de Bernabé López Calle, como el caso del Garnacha y el Toledo.
Los maquis procedentes de las serranías gaditana y malagueña que operan en esta zona presentan una serie de características comunes. En primer lugar su mayor politización; estando divididos (y a veces enfrentados) entre comunistas y anarquistas. Va a ser la preponderancia de estos últimos en la zona una de las singularidades del maquis de esta zona de la provincia. En segundo lugar, estos maquis necesitan bastante dinero para financiar la compra de armamento, con lo que se prodigan los secuestros, con una frecuencia superior al resto de España. Ello, junto a la severa represión a los colaboradores por parte de la Guardia Civil, les va a llevar a la pérdida progresiva de la población local.
Estos grupos de guerrilleros de la serranía deambulaban por el este de Cádiz y el oeste de Málaga. Como declaró Manolo el Rubio en una entrevista: “Nos cansamos de estar por estas sierras y pasamos de nuevo a la parte de Cádiz. Otra temporada por aquí y después nuevamente al punto de partida. Estos cambios los hacíamos según las estaciones del año, y de noche, ya que cuando hacia frío nos íbamos a la parte sur y cuando hacía calor marchábamos a la parte norte”. Mientras que los maquis locales se dedicaban más al robo y al hurto, estos liderados por Bernabé se especializaron en los secuestros, siendo los responsables de la mayoría de los que se produjeron en esta zona. El 17 de agosto de 1945 se crea la Junta Nacional de Guerrilleros Antifascistas del Sector dotándolos de un único mando militar y político. En una posterior reunión en agosto de 1946, los guerrilleros del Sector Sur se unieron a la Alianza Nacional de las Fuerzas Democráticas y confirmaron a Bernabé López Calle Fernando, Fernando Abril o Comandante Abril como jefe de la guerrilla gaditana-malagueña. Pero las partidas de López Calle y Manolo el Rubio no actuarían como una sola, en realidad se habían repartido el territorio (el primero en el oriente de Cádiz y el segundo entre Cádiz y Málaga)
El último intento de consolidar y reforzar la organización ante la desunión y la ofensiva de la Guardia Civil se produjo en febrero de 1949 con la creación de la Agrupación Guerrillera Fermín Galán, fundada en la sierra de las Cabras, en el término de Jerez de la Frontera, y de la que formaban parte 27 resistentes. Aunque esta agrupación sólo iba a durar unos meses pues en sendas acciones la Guardia Civil mataría a la mayoría de sus miembros.

