Antiguamente me preguntaban ¿Cuándo te vas a casar? Ahora ¿Qué te gusta más Ïllora o Benalup-Casas Viejas? Respondo como cuando a los niños les interrogas que a quién quieren más a su padre o a su madre y dicen que a los dos iguales. Yo nací en Íllora en la calle Osario 14 y vivo en Benalup-Casas Viejas, calle Almería número 16. Voy a Íllora muy poco, menos de lo que me gustaría, evidentemente. Ahora llevó más tiempo del deseado sin ir a ver a la familia y amigos, que allí me quedan. Tengo firmes propósitos de darle una solución al problema, cuando la autoridad competente lo permita.
Tanto Benalup-Casas Viejas como Íllora tienen un artículo 1000 sitios que ver en España al menos una vez en la vida de Eslava Galán (otros muchos pueblos de España no lo tienen), sobre Íllora dice esto:
Tanto Benalup-Casas Viejas como Íllora tienen un artículo 1000 sitios que ver en España al menos una vez en la vida de Eslava Galán (otros muchos pueblos de España no lo tienen), sobre Íllora dice esto:
”Desde la carretera, antes del llegar al pueblo, se disfruta de la hermosa vista de Íllora que inspiro las palabras del cronista Hernando del Pulgar en 1456: “Esta villa está puesta en un valle donde hay una vega muy extendida y en aquel valle está una peña alta que señorea todo el circuito; y en lo alto de aquella peña está fundada la villa, de fuertes torres e muros”.
Por el lado más accesible de la peña aún subsisten las fuentes murallas que la cercaban. Arriba, el castillo rodeado de principios; a media ladera, unos cuantos almendros, con cuyos frutos el alcaide la fortaleza haría ajoblanco fresquito para sobrellevar las centinelas del verano, en la noche calurosa y perfumada. La vista se esparce por el llano: olivares, allozares abajo, verdes huertas entre acequias que espejean y, al fondo, las nieves de Sierra Nevada.
El viajero aparca en la plaza de San Rogelio y visita la iglesia de la Encarnación, otra traza de Diego de Siloé, arrimada a la peña, un edificio de rotunda volumetría, sencillez y proporción: el ideal renacentista y clásico. Dentro hay bellos retablos barrocos que contrastan con la arquitectura que los cobija, lo que ocurre casi siempre en España: una generación hace el templo y la siguiente, con un gusto distinto, decora y amuebla las capillas. Por eso al templo gótico le corresponden las capillas renancentistas, al renancentista, las capillas barrocas y al barroco las capillas neoclásicas: la estética del hijo siempre contra el padre y el abuelo.
El aficionado a la historia pude visitar un interesante museo de historia local en el antiguo Ayuntamiento. Vale la pena callejear entre casonas de labradores ricos y reponer fuerzas con unos típicos retorcidos de hojaldre antes de emprender las ascensión hasta el castillo, calle Almenillas adelante, pasando bajo la puerta del siglo X, para ingresar en la ciudad medierval que conduce al castillo por callejas de casas encaladas”.
La verdad es que me ha encantado lo que escribe Eslava sobre Íllora, no se puede resumir mejor en medio folio. Toda la vida viviendo en Íllora y nunca había caído en eso de la ciudad medieval. Evidentemente se ven mejor los toros desde la barrera. Sobre todo me gusta esa idea de la iglesia que se hace a través de varias generaciones; “la estética del hijo siempre contra el padre y el abuelo”. Yo les pido a los que quieren escribir en esta serie que comparen el pueblo en cuestión y que analicen las relaciones que haya entre ambos. En el caso de Íllora, después de 28 años viviendo allí y otros 28 viviendo aquí posiblemente sea yo el más adecuado para hacer ambas cosas. Empecemos con las comparaciones, como población concentrada Íllora es más antiguo que B-CV, por tanto el casco urbano puede tener más atractivos que Benalup-Casas Viejas, es un pueblo de interior, de terruño, colgado de un barranco como decía Serrat.
Benalup-Casas Viejas tiene unos alrededores impresionantes, la laguna de La Janda, el Parque de los Alcornocales, las playas de la Costa de la Luz, tiene una mentalidad muchos más abierta y parece un pueblo de costa. Aunque Íllora tiene más población y es más viejo, B-CV tiene mucha mejor oferta gastronómica y turística. Les une que ambos pertenecen a la Andalucía vaciada, a la de interior, con unas pésimas infraestructuras, sobre todo las viarias y donde unos pocos se han apropiado lo que era de muchos para beneficio de ellos. Ambos ven en el turismo una alternativa a la diversificación económica y a la recuperación del patrimonio cultural y natural. En B-CV hay una lucha por recuperar la Morita, las pinturas del Tajo de las Figuras o el Monasterio del Cuervo y en Íllora se centra en torno a la iglesia, el castillo y su patrimonio arqueológico, por ejemplo.
Que yo sepa, solo yo de Íllora vive en Benalup-Casas Viejas, pero hay familias ilurquenses en pueblos cercanos como Barbate, Chiclana o San Fernando (emparentados con la familia de Seisdedos). Ello no ha sido óbice para que mucha gente de B-CV conozca Íllora y muchos ilurquenses conozcan B-CV. En el 2012 hubo una pelea en la plaza de toros de Granada entre gente de ambos pueblos, de muy malas consecuencias, esperemos que sea la última. La verdad es que me encuentro raro escribiendo de Benalup-Casas Viejas e Íllora, pero como dice el dicho; “Al que le toca, le toca”.





