Esta semana he venido publicando una serie de entradas sobre el papel de la mujer en la sociedad de antes. El primer pot versaba sobre la defensa de la dignidad en condiciones adversas, el segundo sobre la lucha contra el paso del tiempo, el tercero sobre el ámbito privado, el cuarto sobre la espiritualidad y el quinto sobre la educación. Hoy le toca el turno al presente y al futuro. Creo que casi todos estamos de acuerdo que en la lucha por la igualdad de género es uno de los campos donde los avances son más efectivos e incostestables. Pero también que queda mucho por conseguir y que las desigualdades siguen siendo evidentes. Pues bien, si consesuamos que hemos mejorado, pero que todavía falta mucho por conseguir, también podemos concluir que estamos en el camino (sin meta). Y no encuentro un ejemplo mejor de ese camino que el que ya lleva tiempo surcando la asociación el hijo de la luna y en concreto su directora María Orellana. Me gustó mucho Los monólogos para la vagina, me entusiasme, me implique y me emocione con Los Sucesos de Casas Viejas 1933, me parecio necesario y original El mundo gris y estoy seguro que esta noche cuando termine de ver Los colores de la mujer voy a confirmar que María y el hijo de la luna s siguen siendo de las cosas que no habría que inventar porque son una realidad. He leído que:»el teatro y la función social que le es inherente emergen cuando existe coherencia, cuando existe una propuesta estética y búsqueda de belleza, cuando hay conciencia de lo que se hace«y automáticamente me he alegrado de que pueda alegrarme de que eso es una realidad tangible en Benalup-Casas Viejas. La entrada de hoy tiene dos fotos. La mujer de arriba no he conseguido averiguar quien es, la de abajo es María Orellana. Ambas son el icono que yo elijo para representar un pasado, un presente y un futuro que son algo indisoluble y complementario. María, la compañía y las mujeres que hoy representan los colores de la mujer nos van a enseñar el camino por el que ellas han optado. Es la senda de la creación y de la libertad.Me encanta esa frase que dice que las palabras conmuenven, pero los ejemplos arrastran. Esta tarde a partir de las 7 y media tenemos una cita con la coherencia, la estética y la conciencia.

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