
Este libro ha sido editado en septiembre de 2007. Son quince crónicas de la guerra civil, dos apéndices y un reportaje dedicado a los Sucesos de Casas Viejas. Treinta y tres páginas de un total de 176 de las que consta el libro. Casas Viejas tiene mucho tirón mediático y al igual que otras editoriales utilizan su nombre como reclamo para el escaso mercado bibliográfico. Este reportaje fue ya publicado, formando parte de su libro “La Segunda República fue así” en 1977 por la editorial Planeta. Es, por tanto, una visión distanciada y objetiva de los hechos realizada por este periodista anarquista que fue tras Pérez Cordón y con Ramón J. Sénder quienes se encargaron de que triunfara la versión verdadera. Nos parecería una buena idea la publicación de todos los artículos de Eduardo en “La Tierra”, pues constituirían una fuente fresca, real y apasionada de este periodista sobre estos Sucesos de Casas Viejas. Hay que tener en cuenta que De Guzmán fue el periodista que hizo un mayor y mejor seguimiento de los Sucesos, no solo de los hechos, a los que acudió con Sender, sino también de las visitas de las comisiones, de las polémicas en el parlamento o del estado de la cuestión en la Transición. Eduardo pasa por ser uno de los grandes periodistas de la historia de España. Era redactor jefe de la Tierra. Luego la guerra, el campo de concentración, la conmutación de la pena de muerte y muchos años escribiendo novelas del oeste con seudonimos (Eduard Goodman, por ejemplo), por fin la transición y ahí fue uno de los puntales del incipiente proceso de recuperación de nuestra memoria histórica. Eduardo de Guzmán murió en Madrid en 1991. La Navidad pasada pasé una hermosa tarde en su casa madrileña de la calle Atocha con su adorable esposa. Allí comprobé la satisfacción que se siente cuando se ve, se palpa y se ojea in situ lo que tantas veces has leído o te han contando. Esta señora, me consta, estaría encantada en venir a aquel pueblo del que tanto escuchó a hablar. Sólo es una idea.