En el libro de Historias en Benalup-Casas Viejas de José Benítez Guillén aparece el siguiente testimonio escuchado en el Bar Palomino. “La primera vez que apareció un vehículo motorizado nos asombró, nadie lo empujaba, no se veía mulo, ni caballo que tirase de él, hacía ruido, echaba un olor insoportable. Nos asustó y nuestra reacción fue escondernos en el vallado”.
En un acta capitular del Ayuntamiento de Medina, de fecha 18-1-1930 se dice: “Vista una instancia presentada por el vecino de esta Ciudad con residencia en la Aldea de Benalup de Sidonia don Andrés Rodríguez Rico, solicitando autorización para circular por vías urbanas de este término con un automóvil de turismo marca Hudson, de 15/25 H.P matrícula de Sevilla número 4154; la Comisión acordó concederla”. El taxi emblemático en Benalup durante el franquismo fue el de Manuel Montiano Vela que era conducido por su hijo Antonio Montiano Vela, ya que “Polvarea” padre no tenía carnet de conducir pues tenía problemas con la vista, al haberse clavado unas tijeras de pequeño jugando con una de sus hermanas. Manuel Montiano Cózar pertenecía a una saga familiar que se habían dedicado a trabajar los molinos harineros. Cuando se casó con Paz Vela Lara se fueron a Benalup y alquilaron la tienda – fonda de la familia de ella, el actual bar el Tato, donde estableció su cuartel el Capitán Rojas. Pero el fuerte ritmo de trabajo de la Fonda hizo mella en la salud Paz Vela y tuvieron que dejarla. Entonces compraron la casa donde está hoy día el bar Polvarea y se dedicó al taxi y al camión, de ahí el mote por el polvo que levantaba al pasar el camión. También se alababa a individuos particulares de Benalup, tales como Juan Sánchez, uno de los tres taxistas locales, que se había ganado la buena voluntad de la gente del pueblo. Juan era un hombre alto y fuerte, enérgico, que tenía una sonrisa fácil. La mayoría de los campesinos casi nunca tenían dinero para alquilar su taxi, pero en ocasiones él se había dispuesto a llevarlos gratis. Los Llorones reconocieron su generosidad en una copla
Cuando le sale un viaje
siempre dispuesto él está,
con dinero o sin dinero
siempre va igual de normal.
El ha hecho grandes favores
a los pobres, casi a todos.
El ha llevado una enferma
y hasta su sangre le dio.
Nosotros lo saludamos.
Sin a ninguno despreciar,
Juan Sánchez es el mejor
taxi que hay aquí en nuestra ciudad.
Juan Sánchez Guerrero, más conocido como Rancho Vinagre. El apodo corresponde al topónimo de donde procedía antes de instalarse definitivamente en el pueblo. Rancho Vinagre es un pago de las Torrrecillas, que como se sabe fue una de las Comunidades de Campesinos de la Segunda República. Las Torrecillas pertenecían al duque de Medina Sidonia pero se la expropió la República al participar en el golpe de estado frustrado de Sanjurjo el 10 de agosto de 1932. La matrícula del coche de 1976 era CA-34911.
En la actualidad el término chofer ha quedado acotado para aquellos conductores que remiten su servicio al sector profesional con mercancías o personas, pero siempre a un vehículo a motor, los a sangre los hemos superado ya . No obstante, yo desconocía que chofer se refería a un a un vehículo sin motor de explosión que eran conducido por un el calentador quien se encarga de calentar el motor de agua. A ese calentador se le llamaba en Francia “Chuffeur” y que fue adaptará por la RAE como chófer, mientras que en inglés y en francés también fue tomada sin variaciones.
Dicen que es muy bueno acostarse todos los días sin aprenderse sin algo nuevo que saber. Chofer viene de calentador o conductor del triciclo que lo portaba.

