La choza no es la vivienda típica de Casas Viejas. Es la vivienda característica de las zonas agrarias y latifundistas de España. Las especiales circunstancias históricas y la repercusión de los Sucesos así lo han hecho parecer para mucha gente. La choza es un tipo de vivienda que abunda en áreas agrarias, latifundistas y atrasadas. Y las tres características las cumple de largo esta zona. Lo que si es especial de la zona, es que debido al grado de subdesarrollo económico y de dependencia política la choza no desaparece en Benalup hasta bien entrados los años setenta. La comparación entre la primera y la segunda fotografía no sería significativa si no aportamos el dato que hay una diferencia de 30 años. De 1933 para la superior y de principios de los setenta para la inferior. Casas Viejas se forma al hilo del proceso de desamortización en la primera mitad del siglo XIX cuando el aumento de los latifundios que provocó este proceso demandó mano de obra barata. Ello implicaba la llegada en aluvión de masas de trabajadores y al igual que los barracones se forman en torno a las fábricas, la choza lo hace en torno a los latifundios. En un principio adquiere un cierto carácter provisional, pero el mantenimiento de las condiciones laborales hace que tome carácter permanente, generalizando su uso hasta convertirla en el tipo de vivienda más habitual en la población. Con el tiempo, muchas chozas pasarían a ser casarones (techo de castañuela, paredes de piedra y barro) y de ahí a casas. Aunque habrá que esperar a finales de los setenta para que desaparezcan de una forma sistemática las chozas y los casarones. Sobre las ventajas y los inconvenientes de las chozas se ha hablado mucho, el siguiente texto de De Pedro Mario Herrero de 1968, resume posiciones: “Dicen los ricos: Chozas también las hay en Madrid. El tejado de paja abriga más en invierno y quita calor en verano. Si pusieran tejados de Uralita sería terrible. Por otra parte, a ellos les gusta vivir así. Cuando un alcalde de Sevilla suprimió las chozas y les pusieron en casas, ellos quemaron la madera del piso y vendieron las tuberías.
Dicen los pobres: ¿Calor en invierno? ¿Frescor en verano? Entonces, ¿por qué no hacen ellos sus cortijo con techo de paja?”
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