Nació en Casas Viejas en 1905 y murió en Pozo Blanco enla Guerra Civil. Es uno de los personajes más famosos de los Sucesos de Casas Viejas. En torno a él, la leyenda de Casas Viejas forjó otro mito. De tal forma que todavía se mantiene una aureola de misterio e inseguridad en torno a muchas de las afirmaciones que se hacen sobre él. Era un hombre que sabía mucho de lectura, en su casa tenía un baúl lleno de libros, de todos los temas de política y sus hermanos decían: “Antonio, déjate de política, que lo único que te puede costar es la vida”, : “Mi pellejo no va a servir en aceite”. “Gallinito destacaba entre sus compañeros por su fervor revolucionario… Estaba dispuesto a adoptar todas las virtudes del obrero consciente, incluso el vegetarianismo.” Cuando la guardia de asalto se apoderó del pueblo el 11 de enero del 33 huyó con otros campesinos a la sierra, pero tuvo que volver a entregarse, pues detuvieron a su hermano Manuel y lo chantajearon. Así lo contaba el diario de Cádiz el 20 de enero de 1933: “Entre lo diez sujetos detenidos en Casas Viejas y trasladados a la cárcel del partido se encuentra el secretario del Sindicato de aquella aldea Antonio Cabañas Salvador (a) El Gallilnito, al que se le considera el alma del pasado movimiento. Dicho individuo durante los años de la dictadura prestó sus servicios en el Regimiento de Infantería de Cádiz, y es novio de la joven María Silva «La Libertaria», desde hace algún tiempo”. En una carta de la benalupense Ana Cabeza a su novio Alfonso Nieves Núñez, un conocido anarquista cordobés le dice: “Ayer fui a la prisión provincial de ésta con el fin de visitar al amado de María Silva y no pude verle; ya puedes suponer cómo estará de la paliza que le han dado «la Guardia Civil.Compañeros recientemente libertados, me han dicho que está hecho una lástima, todo el cuerpo amoratado, una gran herida en un hombro, la oreja izquierda sangrante aún, algunos dedos de un pie reventados, la cara inflada y negra de los golpes, y las manos sin poder accionar apenas, de cómo les habían apretado las esposas los miserables guardias”La sentencia lo consideró el líder del movimiento y lo condenó con la pena de prisión más alta de todos los enjuiciados; seis años.Cuando saltó la guerra se alistó en el bando republicano. Huyeron por la Sauceda a Jimena y de ahí a Pozoblanco. Rápidamente lo nombraron oficial. Allí, en compañía de su cuñado «el Tariero», de Sardiguera, de Juan Sopas, de Pedro Moya Paredes y de otros benalupenses le sobrevino la muerte. En Pozo Blanco leía el ABCen la trinchera, debajo de un olivo y uno de los enemigos le soltó una descarga y lo mató. Un compañero de él, llamado Manuel Sánchez Olivencia (Sardiguera), que también era de Casas Viejas, lo llevó a enterrarlo debajo de un olivo”. Una sobrina suya, Dolores “la gallinita” mantiene que lo mataron porque se perdió de su padre, “
