Recuerdo que cuando estábamos preparando el libro de La Tierra me dijeron que había que intentar desterrar esa imagen que asociaba nuestro pueblo con las chozas, que Benalup era y había sido mucho más que chozas. Me he acordado de aquella frase cuando he abierto uno de los correos que mi amigo Juan Moreno me envía y con los que me alegra la vida. Esta vez me ha mandado un lote de noticias sobre Benalup-Casas Viejas aparecidas en La Vanguardia, el periódico tradicional de la burguesía catalana. Una de ellas, fechada el 16 de mayo de 1931, dice así:
A la una de la tarde, en la casa número 40 de la calle de Medina, del pueblo de Benalup, se incendiaron varias viviendas que fueron destruidas por las llamas, quedando numerosas familias pobres sin albergue. Las pérdidas ascienden a unas 15.000 pesetas. Se ha organizado una suscripción a favor de los damnificados. Moreno.
Me da por pensar en la reacción de los catalanes ante esta noticia. Muy pocos sabrán que Benalup se denominó hasta 1926 Casas Viejas, ya que el último día de ese año la Comisión Permanente Municipal acuerda que se denomine a la aldea «Benalup de Sidonia, recuperando su antiguo nombre». Pero cinco años después, el 6 de junio, tras las primeras elecciones municipales de la Segunda República, recupera «el nombre secular de Casas Viejas a la aldea que hasta ahora se denominaba Benalup de Sidonia».
Después los famosos sucesos y tras la desgraciada jornada del 18 de julio de 1936 se fue borrando Casas Viejas e imponiéndose el topónimo de Benalup de Sidonia. No he encontrado ningún documento en el que aparezca este cambio, pero, como era marca del franquismo, la huella se borra eficaz, brutal y silenciosamente. Habrá que esperar hasta el 20 de marzo de 1998 para que Casas Viejas acompañe a Benalup en el nombre del pueblo.
Todos sabemos que los catalanes tienen fama de peseteros. Así, seguramente habrán pensado que en 1931 la vivienda estaba muy barata en Benalup, pues, si «se incendiaron varias viviendas» y «las pérdidas ascienden a unas 15.000 pesetas», las matemáticas no fallan. Seguro que no saben que se trata de chozas, habitáculos que, debido al material utilizado en su construcción, son muy vulnerables a los incendios (a las «levanteras» y las inundaciones también). Además de por el precio, y por la referencia a «familias pobres», deduzco que se trata de chozas, debido a la ubicación en la calle Medina, en el número 40. Las casas más cercanas a la Alameda eran de tejado a dos aguas; las más lejanas, casarones y chozas.
También se me ocurre pensar que, si algún barcelonés viene a nuestro pueblo buscando la calle Medina, la va a encontrar en otro sitio. A la que se refiere la noticia se llama actualmente calle Independencia, desde que el 19 de enero de 1987, a finales del proceso de lucha a favor de la segregación de Medina Sidonia, un grupo de benalupenses auparon a hombros a Paco Cabaña y Nicolás Vela y le cambiaron el nombre a la calle Medina y le pusieron Independencia.
Me da por pensar, por último, lo mucho que puede dar de sí una simple noticia. Y eso que no he comentado nada sobre los pueblos de aluvión, la desamortización, los latifundios o que en algunos lugares están estudiando y declarando bienes culturales viviendas características de la zona, como pueden ser las chozas.
Algún día se podría hacer una exposición sobre las chozas en Benalup-Casas Viejas.
