El monumento más importante y visitado de Benalup-Casas Viejas es sin duda la cueva del Tajo de las Figuras. Aconsejamos que se pida información de horarios previamente en la oficina de Información y Turismo de Benalup.Tomando la comarcal 212 en dirección los Barrios, a unos 8 kilómetros, aparcamos en el área recreativa del Celemín (algún día acabarán las obras, seguro). Desde ahí, andando, por un camino señalizado, llegaremos hasta el abrigo. Sobre una loma, los estratos de rocas de areniscas silíceas erosionadas y en una falla aparece el abrigo del Tajo de las Figuras, declarado Monumento Nacional desde 1924. Los cabreros y la gente del campo conocían desde siempre estás pinturas, atribuyéndosele la autoría “ a los moros”. En 1913 los médicos Rafael Bernal y José Espina, conscientes de la importancia de estas pinturas rupestres lo ponen en conocimiento del cura gaditano Vicente Molina, experto en este tipo de pinturas (ese es el momento de las fotografías). Este realiza su informe que llega a las manos de Cabre y Hernández – Pacheco, dos de las máximas autoridades mundiales de la materia en esos momentos, los cuales se trasladan para verlas in situ. El descubrimiento tiene gran repercusión en el mundo de los especialistas de la pintura prehistórica hasta tal punto que investigadores como el abate Breuil o W. Verner vienen también a visitarlas. El 12 de agosto de 1940 se puede leer en un pleno del Ayuntamiento de Medina: “…dado el alto valor que para la historia del arte español representa dicho yacimiento reputado como el más importante del Sur de España, esta Alcaldía ha gestionado la adquisición del mismo a favor del Ayuntamiento para así salvarlo de la destrucción que en otro caso pudiera amenazarle y a ese efecto ha concertado con Don Antonio Ordoñez Camacho la compra de la fanega de tierra parte de la suerte número once del citado pago de la Herrumbrosa…la Comisión gestora acordó que se compre la fanega de tierra donde se hallan enclavadas los citados yacimientos rupestres por el precio de doscientas pesetas en que se ha convenido…”. Desde entonces hasta la actualidad son consideradas como las pinturas rupestres más importantes del sur de España. Las causas de esa trascendencia son varias. En primer lugar la cantidad y calidad de ellas, en un espacio de menos de 18 metros cuadrados existen 920 figuras pintadas y se han contabilizado
95 superposiciones y 252 yuxtaposiciones. Sobre su calidad y temática volveremos más tarde. En segundo lugar, se trata de un santuario, donde el hombre ha ido pintado durante mucho tiempo (se calcula que durante cerca de 3.000 años), pues los últimos estudios han confirmado que la cronología de las pinturas oscila entre el Neolítico y la Edad de Hierro (5.000 – 2.000 a.c). En tercer lugar, hay que hablar de la originalidad de la temática, ya que aparecen multitud de aves, hecho que en otras cuevas no lo hacen o la influencia de pueblos orientales como los fenicios (hay varios barcos pintados). En resumen, la importancia de estas pinturas es un reflejo de la relevancia estratégica de esta zona, a mitad de camino entre la Laguna de la Janda y las sierras. Sitios aptos para abastecerse de alimentos e idóneos para la defensa. Lugar, por donde desde la Prehistoria transitaron tanto animales (las aves y los ciervos por ejemplo) como personas.
