Ayer estuve con mis alumnos cursando visita por las inmediaciones de nuestro pueblo. Estuvimos en el Cortijo de Jardinillo, donde mi colega Enrique abrio el libro que lleva dentro y nos explico la ganadería de la zona. Después en bicicleta, hasta el cortijo Bio en Malcocinado. Pasamos por la dehesa de las Yeguas, Torrecillas, Pedregosillo y Malcocinado. Es una buena forma para disimular que no se puede con la bici pararte y explicar el origen nobiliario de la dehesa de las Yeguas o el intento republicano de solucionar el problema agrario de Malcocinado, Torrecillas y Pedregosillo. No se trataba de entrar en profundidades, pero si de que les vaya sonando que una cosa que se llama Guerra Civil imposibilitó comprobar si el experimento agrario hubiera solucionado las carencias y las injusticias que proporcionaba una estructura de la propiedad latifundista y extensiva que dominaba en la zona. Dimos una vueltecita por San José Malcocinado población, buscando las huellas de la Yeguada Militar y de la Comunidad de Campesinos. De paso les explicamos el origen del nombre de las dos plazas; José Suárez Orellana y Manolito la Rica, a mí me doy por pensar que a los dos les hubiera encantado que cuarenta chavales de 15 años anduviese custionario es ristre por aquellas tierras que tanto quisieron y trabajaron por ellas. Junto al monolito que celebra el 75 aniversario de la segunda república les explicamos que este año se cumple el 75 aniversario de la fundación del pueblo, como comunidad de campesinos, la evolución del experimento, como Franco no sabía lo que hacer con estas tierras y como a finales de los setenta y principio de los ochenta un osado empresario; Ruíz Mateos, montó un negocio de invernaderos en la zona que contribuyo a la definitiva liberalización de la mujer y a la entrada definitiva en la economía consumista de la zona. Desgraciadamente el experimento no perduró en el tiempo. Un poco después estas tierras sirvieron para la creación de un proyecto experimental con la siembra de papas, que dio lugar a uno de los motes más conocidos del pueblo. Antes de que atenta y amablemente los responsables nos enseñaran las instalaciones de la empresa del Cortijo Bio, Enrique explico en que consistía la agricultura ecológica y su relación con la economía sostenible, para que nuestros alumnos pudieran ir completando sus cuestionarios. Podemos leer en su página web «El Cortijo Bio, es una empresa dedicada a la producción, manipulación y comercialización de productos procedente de la agricultura ecológica.Situados en la comarca de Medina Sidonia, provincia de Cádiz, gozamos de una climatología que hace que nuestros productos salgan en unas condiciones inmejorables.Con certificados de productos ecológicos, posemos una gran varied
ad de productos, tales como zanahorias,chirivías, remolacha, boniato, puerros, brócoli, y demás productos hortofrutícolas». Nos enseñaron y nos explicaron la planta donde limpian y envasan sus productos y luego nos trasladamos al campo para observar in situ tareas de recolección. Pudimos comprobar como la utilización de nuevas tecnologías no tiene que implicar necesariamente daño al medio ambiente. En el campo comentamos con los alumnos la problemática de la comercialización de los productos agrarios y la previsiones halagüeñas de futuro de este tipo de agricultura. La empresa parece ser que es de capital francés, pero muchas de sus tierras son arrendadas, las fincas que visitamos eran en concreto propiedad de la familia Vela, sucesores de aquel Francisco Vela que al hilo de la desamortización fue comprando tierras en Casas Viejas y su entorno. En la última finca que visitamos, a la derecha un grupo de trabajadores quitaban a mano las malas hierbas, pues no se pueden utilizar productos químicos, a la izquierda se vislumbraba el desastre de Villalatas. A mí se me ocurrió que estábamos ante la misma diyuntiva de siempre, la especulación, en este caso en forma de burbuja inmobiaria con las connotaciones de esta ilegal urbanización, y la creación de riqueza, en este caso aprovechando las posibilidades que otorga el mercado europeo para los productos ecológicos. De fondo la tierra y el viejo problema de la estructura de la propiedad. Por supuesto, que la excursión nos dio para hablar también de los Sucesos o de las Lomas. En resumen, buen día, si acaso yo hable un poco más de la cuenta, la próxima vez a ver si salgo unas semanas antes con la bici y no tengo que pararme tanto.
Las fotografías son de la página web del cortijo Bio
