Foto Mintz. Paz Serrano Cabeza cogiendo higos chumbos en la vereda del Obispo, donde actualmente se sitúa la Avenida de Andalucía, también llamado el camino del Punto. ¿Quién será el niño que aparece a la izquierda? La foto es de noviembre de 1969. Cliquea para ampliarla si quieres verla más grande.

En esta serie de las tradiciones se rebelan me encanta aprovechar el estudio de algún recurso o elemento tradicional para llamar al debate sobre cual sería la actuación idónea ante el peligro de su desaparición. Este es el caso de las tunas puyosas, que pasan por un delicado momento al haber sido afectadas por una plaga de cochinilla que amenaza con la desaparición total de esta planta silvestre característica del agro andaluz. Las tunas chumberas han formado parte del paisaje y de la vida tradicional.

Dibujo de Laura Candón Cornejo



Llegaron de México (dato muy importante como luego veremos) en el siglo XVI para ser cultivadas explotando la cochinilla del carmín para los tintes, pero aunque el proyecto fracasó su adaptabilidad, su dureza y su facilidad para propagarse la convirtió en una de las plantas silvestres más frecuentes del agro andaluz. Básicamente los tunares se integraron dentro del complejo sistema tradicional del mundo rural, convirtiéndose en un elemento más de él. 


Foto Mintz. Julio de 1971


Los aprovechamientos tradicionales de los tunares han sido de dos tipos fundamentalmente. Como vallados, como elemento de separación de fincas urbanas y rústicas y como frutos silvestres dentro de la economía depredadora dedicados a la alimentación humana o animal. Dice en el Facebook Benalup desde las fotos Paco Barberan:” Que pena , si esto es un símbolo de nuestro pueblo, casi todas las divisiones de los cercados se hacían con palas tunas o «Tunas chumberas» como más les guste llamarlas”.



Formaban parte de una economía sostenible, sin ningún impacto negativo, ya que no contaminaban, se alimentaban del agua natural de la lluvia, servían de refugio para la abundante fauna del entorno, en el que, en definitiva, se integraban perfectamente. En efecto, estos vallados servían para delimitar las chozas y casarones, viviendas tradicionales de este pueblo, pero además cumplían otras funciones dentro del complejo sistema de ese modo de vida antiguo, ya que además de para separarlas de otros ranchos o defenderlos de animales y otros elementos foráneos servían como alimento para las gallinas, los cochinos y, por supuesto, como veremos, para las personas. En  el campo, para las fincas rústicas tenían parecidas funciones. Estamos en una zona tradicionalmente ganadera, por lo que el bocage o las parcelas cerradas ha sido la forma de estas dominantes. Pues bien, la manera más tradicional, natural y antigua de cercar y delimitar las parcelas de propiedad privada han sido estas “tunas pullosas”. Sus espinas afiladísimas le hacen ser una verdadera valla para intrusos de dos patas, de ahí que antiguamente se utilizasen para separar lindes.

Foto Rosario Espinosa Cruz


Además de alimento natural para ganado y animales del entorno, el hombre utilizaba estos vallados para alimentar el ganado cuando escaseaba el forraje. Se cortaban varias tunas y se las tostaba para eliminar las pullas; luego se molían y se rebujaban con afrecho. Podemos ver en el Facebook de las fotos antiguas la fotografía que subió Rosario Espinosa Cruz: “Eh aquí la máquina de moler higos chumbos, que era lo que se le deba de comer a los cerdos ligado con harina de afrecho. Mi madre molió muchos higos chumbos y mis hermanos y yo nos peleábamos por ayudarla a darle a la manivela».


Pero el principal aprovechamiento tradicional ha sido y es el destinado a la alimentación humana. Se trataba de aprovechar los productos de temporada que daba la naturaleza, como se hacía con los espárragos, las cabrillas, los conejos o los caracoles. Dice Mintz: ” De verano a otoño, los cactus dispensaban higos chumbos que podían comerse en la mesa o molerse con cáscaras de grano y utilizarlo para cebar a los cerdos”. En la memoria colectiva del pueblo se asocia el higo chumbo con las épocas de penuria y como ha servido para combatir las penurias. Los viejos del lugar hablan del hambre que quitaron los higos en los años cuarenta y como algunos murieron al abusar de su consumo. Ya que aunque son verdaderamente deliciosos al tener gran cantidad de semillas (pepitas) son peligrosamente astringentes. En el Facebook Benalup desde las fotos dice Asunción Virues de Segovia:”pero nadie se acuerda de el hambre que quitaron esas tunas como se llaman por allí”
Foto Mintz

Anterior La pervivencia de la literatura oral en B-CV. A modo de conclusión. 20
Siguiente SENTIR Y VIVIR EL PATRIMONIO DE BENALUP-CASAS VIEJAS. Planteamiento. 1

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable: Juana Rosa Berbel.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a Webempresa que actúa como encargado de tratamiento.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad