En el Antiguo Régimen la economía era de base agraria y con una característica principal: la propiedad de tierra no era individual. Se trataba de tierras amortizadas, vinculadas, institucionalizadas, que no pueden entrar en el mecanismo de la economía de mercado y por tanto tienen escasos rendimientos. Por eso también se les denomina de “manos muertas”. Tres grandes instituciones poseían la tierra en el Antiguo Régimen; la nobleza, a través de los mayorazgos; el clero y la iglesia y los ayuntamientos y otras instituciones estatales, sobre todo, a través de los bienes comunes y propios de los municipios.
Pero el tipo de bienes que más nos interesa son los de propios y comunes. Bienes de propios son aquellos cuya propiedad es del Ayuntamiento, utilizándolos este para arrendarlos y con el ingreso correspondiente sufragar gastos municipales. Cuando en el catastro nos encontramos la mención del caudal de propios, se refiere al fondo de estos bienes. Estas tierras se arrendaban entre los colonos, pero por los datos que tenemos accedían a ellas un número muy reducido. El día 29 de septiembre, día de San Miguel, se procedía al sorteo, al que concurrían un número escaso de grandes ganaderos.
En el BOP de 5 de noviembre de 1846 aparece una publicación del Ayuntamiento de Medina anunciando la subasta de los pastos de los bienes de propios. El sorteo tendría lugar el día de San Miguel del siguiente año, es decir el 29 de septiembre. Figura un listado con los pagos donde hay pastos, el número de ellos, las fanegas de cada uno y su valor. Dice así:«Don Alonso Montes de Oca Villacreces, Alcalde por S.M. de esta ciudad etc., etc. Hago saber: Que rematadas de primer juicio las suertes que se expresarán por término de cinco años, que principiarán en S. Miguel de 1847, se ha señalado para la mejora del cuarto de las mismas el término de los noventa días de la ley, que comenzarán el día de la fecha y concluyen en el 26 de noviembre próximo, a la hora de las doce de la mañana en cualquiera de las cuales puede hacerse la referida mejora, y dará principio a correr los nueves días para admisión de pujas a la llana, en los términos que está prevenido…
Quien quisiere hacer la mejora del cuarto a las referidas suertes, acuda a enterarse del pliego de condiciones con que ha tenido efecto el remate de primer juicio, y se le admitirá siendo arreglada a ellas; en el supuesto de que este expediente se forma de oficio, y por consiguiente no tendrá el postrero que ahorrar otros costos que el importe del papel que se emplee en él, la inserción de los anuncios en los periódicos de la capital, los de la escritura que se otorgue, su copia, toda de razón en la Contaduría de hipotecas, y cuartillo por ciento de hipotecas. Medina Sidonia 26 de agosto de 1846″.
De un recuento de estos pastos llegamos a la conclusión que la mayoría de ellos están en la zona conocida como Campo de Casas Viejas. Hay 12 pastos en Casas Viejas con un total de 456 fanegas, lo que hace un total de 245 hectáreas valorados en 1929 reales de vellón. En la mesa Baja hay 9; este sitio va desde el actual cortijo Benalup extendiéndose hasta Malcocinado y compuesto por unas 6 hectáreas. La puja se inicia por 2.322 reales de vellón. En la Mesa alta hay 5 pastos localizados actualmente en la zona de las cuevas de Algar. Comprenden un total de 2922 fanegas, unas 1568 hectáreas. Se inicia la licitación en 3.065 reales de vellón. En la Arenosa había 4 pastos de unas 42 fanegas, unas 23 hectáreas, partiendo la puja de 348 reales de Vellón. La arenosa se encuentra donde hoy está el pantano del Celemín y el área recreativa de Wakana Lake. El Palmar de Felix (conocido como el Palmar del Emir y situado junto a la Venta Pareja), tiene un sólo pasto con 90 fanegas y valorado en 900 reales de vellón. Otro aparece la Cañada del Valle (en la sierra), compuesto por unas 100 fanegas y valorado en 200 reales de vellón como punto de partida de la subasta. Otro pasto es el ubicado en el sitio llamado Benalup, donde se localiza la Morita, de unas 86 fanegas y para el que la subasta parte de 655 reales de vellón, También aparece un pasto en el pago de las Lagunetas con veinte fanegas de extensión y valorado en 60 reales de Vellón. En total para esta zona hay 1708 fanegas de pastos que representan un total de 916 hectáreas. Se parte en la subasta de un total de 11.535 reales de Vellón.
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| Francisco Vela López |
Estos bienes propios que se alquilaban por periodo de cinco años a un conjunto limitado de cinco o seis ganadores. Con estos fondos o caudales de propios se sufragaban los gastos de los servicios municipales, sobre todo los referentes a sanidad y educación pero van a desaparecer en diez años. Así, en 1855, vía desamortización de Madoz o repartos, pasan a propiedad privada. Los afectados por la desamortización de Madoz van a ser los bienes de la Cañada del Valle, Dehesa del Cuervo y los Tejones comprados por el corredor Miguel Demichely para el propietario Cayetano Herrera. Por el contrario, los repartos recayeron en pequeños propietarios que al no poder explotarlos adecuadamente por carencia de recursos, los fueron vendiendo. Un propietario asidonense se va haciendo con la mayoría de ellos, Francisco Vela López. Mintz lo deja también escrito en los anarquistas de Casas Viejas: “Francisco Vela había empezado a comprar lotes de seis a diez fanegas en los campos de pastoreo de las Yeguas y Benalup…Comprando y vendiendo durante los siguientes años, acumuló progresivamente un buen número de parcelas adyacentes…. La acumulación de terrenos le llevó a cambiar de status… Los costos de los terrenos habían subido desde su primera compra y llegó a pagar 300 pesetas por una parcela de terreno para su finca recién formada: Palmita». Así, suertes en Casas Viejas, en Mesa Alta, Mesa Baja, Benalup, Palmar de Felix (o Emir), la Arenosa, Palmita… que hasta 1855 fueron bienes propios, se convirtieron en propiedad privada de la familia Vela. A este proceso de apropiación de terrenos rústicos, hay que añadir el mismo en lo referente a bienes urbanos y al poder político, pues miembros de esta familia o próximos a ella van a ocupar la alcaldía pedánea primero y luego ocuparán el cargo de concejal en Medina Sidonia. El paso al nuevo régimen político y económico es simultáneo. Este dominio de la familia Vela y sucesores se extendería en esta zona hasta los años sesenta del siglo XX empezando desde esta fecha a perder progresivamente el poder y la jerarquía de antaño al hilo de la crisis de la agricultura tradicional, la modernización del sector agrario y la desecación de la laguna de la Janda.


